Aspace recibe el Ana Casanueva por su «trabajo ejemplar»

Santiago García Granda, Carlos Casanueva, Rafael Evaristo Pedregal y José Antonio Casanueva./ ALEX PIÑA
Santiago García Granda, Carlos Casanueva, Rafael Evaristo Pedregal y José Antonio Casanueva. / ALEX PIÑA

El premio reconoce las cinco décadas de dedicación de la asociación a ayudar a personas con parálisis cerebral en Asturias

ROSALÍA AGUDÍNOVIEDO.

«Con siete años no caminaba ni andaba. Estudié en Aspace y allí vieron que tenía mucho nivel de cabeza. Saqué la FP y trabajo allí desde hace 23 años». Con este relato, Alejandro Nava resumió ayer el trabajo que desde hace más de cinco décadas realiza la asociación que ayuda a personas con parálisis cerebral. Lo hizo durante la entrega del segundo premio Ana Casanueva, que tuvo lugar por la tarde en la capilla del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.

La ceremonia de entrega del galardón se inició con la actuación de la banda de gaitas Xácara, a la entrada de la comitiva encabezada por la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez. Junto a ella, estaban el exalcalde, Wenceslao López, el empresario mexicano Carlos Casanueva, el rector Santiago García Granda y el presidente de Aspace, Rafael Evaristo Pedregal. Fue este quien recogió el premio y en su discurso de agradecimiento relató que hoy en día tienen 110 trabajadores «altamente cualificados» que atienden a «doscientos usuarios».

Los inicios de esta entidad no fueron fáciles. «Pocas personas se podían imaginar a dónde llegaríamos, pero fuimos creciendo en función de las necesidades de los chicos», explicó para, a renglón seguido, decir que la fuerza de los padres es «imparable». «Cuando se cree en un proyecto, se empieza a garantizar el éxito», reafirmó para dar paso a Alejandro Nava, como ejemplo del trabajo de la asociación desde hace más de medio siglo. Su emotivo discurso, un relato de su vida, comenzó diciendo que con siete años andaba como «un gato: a gatas». Dio sus primeros pasos con un «taca-taca» y, ahora, camina sin él.

En Aspace empezó sus estudios y después se formó en FP. Al poco de acabar, logró trabajo en el centro en el que le vieron crecer y ganar en independencia. «Somos siete hermanos y, cuando éramos pequeños, mi padre le decía al resto que me tenían que cuidar porque estaba malín. Ahora mi madre me dice que 'les cuide a ellos'». Este luchador no ha dejado de conseguir logros. Recientemente ha sacado el carné de conducir.

Un relato y una vida «inspiradoras» para Ana Lena Casanueva, la nuera de la mujer que da nombre a un galardón, que «reconoce el trabajo de organizaciones no gubernamentales, instituciones de asistencia privada, fundaciones, asociaciones civiles y organismos sin fines de lucro» y que está dotado con 50.000 euros.