Un autobús derriba una farola al fallarle los frenos en la plaza de América de Oviedo

Un autobús derriba una farola al fallarle los frenos en la plaza de América de Oviedo
Los agentes de la Policía Local revisan los destrozos causados por el accidente que tuvo lugar en plaza de América. / MARIO ROJAS

El conductor perdió el control del vehículo y colisionó contra una valla, pero a pesar del gran susto no hubo que lamentar heridos

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Todo ocurrió en cuestión de segundos, pero por fortuna solo hubo que lamentar daños materiales. Un autobús del Transporte Urbano de Asturias (TUA) derribó una farola, que llevaba integrado un semáforo, en plena plaza de América. Acababan de fallarle los frenos.

Los hechos sucedieron sobre las 12.45 horas cuando el autocar, que cubre la línea H1 entre la calle Serrano e Intu Asturias, tomó la glorieta y un vehículo se le cruzó; entonces dio un frenazo y volvió a reanudar la marcha pero cuando llegó a la altura de la parada los «frenos fallaron», tal y como aseguró el conductor segundos después del accidente, que provocó un ensordecedor ruido y un gran susto entre la decena de pasajeros que transportaba.

Ningún viajero resultó herido, tal y como informaron fuentes de TUA. Tampoco ningún peatón. Una mujer que iba sentada en el lado derecho del autocar, salió corriendo al fondo del autobús por miedo a que la farola se le cayese encima. Minutos después todos abandonaron por su propio pie del vehículo.

El accidente causó una gran expectación entre los numerosos viandantes que a esas horas transitaban por la plaza de América y los trabajadores de los negocio cercanos. Uno de ellos aseguró que se había llevado un «buen susto» por el estruendo que produjo el derribo de la farola: «Pudo ocurrir una desgracia», añadió.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron de inmediato dos patrullas de la Policía Local, que controlaron la situación y realizaron un control de alcoholemia al conductor, que dio resultado negativo. Estaba en perfecto estado, aunque se encontraba «muy nervioso», según sus propias palabras. En todo momento permaneció acompañado por otros trabajadores de TUA.

Retirada y semáforo

El carril de la rotonda de la plaza de América permaneció cortado más de tres horas y la parada tuvo que trasladarse unos metros hasta la iglesia del Corazón de María. Una grúa fue la encargada de trasladar el vehículo hasta los talleres de la empresa, en el polígono del Espíritu Santo, mientras que los operarios de electricidad Llano reparaban los daños en la farola. A media tarde dos trabajadores de Aluvisa repusieron el semáforo y los de la Limpieza retiraron todos los restos de cristales que quedaron sobre la calzada.