El Ayuntamiento deberá pagar un millón de euros por las obras del spa del Naranco

La obra de lo que iba a ser el spa del Naranco se paralizó hace una década. / ÁLEX PIÑA
La obra de lo que iba a ser el spa del Naranco se paralizó hace una década. / ÁLEX PIÑA

La empresa Naranco Wellnes le reclamaba 3,3 millones por la obra ejecutada, pero el juzgado rebaja la cifra por los daños causados

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

Después de tantos años y pleitos es casi un final feliz. El Ayuntamiento deberá pagar un millón de euros por la liquidación del contrato del spa de Prados de la Fuente. Un millón de euros más los intereses, un dineral para el que no hay provisión de fondos, y aún así una buena noticia: la empresa, Naranco Wellness, reclamaba 3,3 millones de euros por la obra ejecutada. La titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 6 de los de Oviedo, Belén López, en un largo auto de ejecución de sentencia, acepta minorar esa cifra por los daños y perjuicios causados al Ayuntamiento por el incumplimiento del contrato, que cifra en 2,25 millones de euros.

El auto pone punto y casi final -es apelable aún ante el Tribunal Superior de Justicia- a un conflicto que se arrastra desde hace más de una década. El contrato de obra y concesión del que iba a ser el complejo lúdico-acuático y deportivo de Prados de la Fuente se adjudicó en septiembre de 2006 a una unión temporal de empresas formada por el El Caleyo, Jesús Martínez y Gaia Gestión Deportiva, luego unidas en Naranco Wellness. Preveía una aportación municipal para cuadrar las cuentas: 3 millones de euros al finalizar las obras, presupuestadas en 14 millones de euros. El plazo previsto de las mismas era de 14 meses. Luego todo fue mal.

2006
El Ayuntamiento adjudica a Naranco Wellness las obras del spa de Ciudad Naranco. Anuncian una inversión de 14 millones y 14 meses de obras.
2008
Las obras del spa del Naranco, tras varias dudas, se paran de forma definitiva, quedando el esqueleto del edificio.
2019
El juzgado estima en 2,2 millones los daños causados por el incumplimiento del contrato y obliga al Ayuntamiento a pagar un millón a la empresa.

La formalización del contrato se demoró «por causas imputables única y exclusivamente a las empresas» (Contratación, enero de 2007). Sin plan financiero, no lo hubo hasta dos años después de la adjudicación, y con un proyecto endeble, las obras arrancaron y, casi a la vez, se produjeron los primeros retrasos y parones. El estallido en noviembre de 2008 de la crisis financiera acabó con el proyecto. «El problema de fondo puede ser, dadas las actuales circunstancias, una falta de financiación del proyecto», informó Patrimonio en enero de 2009.

Problemas

Tras dos años de requerimientos infructuosos a la empresa, cuyos socios estaban pasando también las de Caín -Jesús Martínez Álvarez, está en liquidación, como el Grupo El Caleyo entero y Contratas Iglesias también pasó apuros-, el Ayuntamiento acordó la resolución del contrato por causas imputables a la empresa.

Siete años de pleitos en los que la estrategia municipal ha salido bien o casi bien librada, pese a que la jueza anula algunas ocurrencias municipales -como hablar de opciones A, terminar las obras y B, derribarlas y hacer otra cosa más pequeña, la elegida- porque de lo que se trata es del derecho del contratista a cobrar por los trabajos ejecutados. La compensación por los daños sale de algo más sencillo, como restar de los 3,2 millones las partes ejecutadas que están dañadas, son inútiles o requieren reparaciones costosísimas. Unidades que valen 1,7 millones, lo que sumado a los retrasos y otras incidencias, da 2,25 millones de euros. Pero hay posibilidad de llevar el caso al Tribunal Superior de Justicia.

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