Un bulevar para bicicletas

Representación de un tramo de carril bici segregado del tráfico rodado y peatonal según el diseño del Bulevar de Santullano. / E. C.
Representación de un tramo de carril bici segregado del tráfico rodado y peatonal según el diseño del Bulevar de Santullano. / E. C.

El tercer proyecto para Santullano mantiene en el diseño los carriles ciclables | El plan apuesta por dos carriles de doble sentido a lo largo del paseo y una conexión entre La Tenderina y Teatinos

J. C. A. OVIEDO.

Es una de las asignaturas pendientes de este y anteriores equipos de gobierno: Oviedo carece de una mínima infraestructura ciclista más allá de los carriles a 30 por hora de dudoso cumplimiento. No existe carril bici ni en los barrios de nueva creación (La Corredoria, La Florida, Las Campas, Montecerrao...). Parece, así, que en la oportunidad abierta en Santullano, se apueste desde su génesis por dotar de carriles bici -seguros y segregados del tráfico- a todo el ámbito.

La memoria entregada por la UTE 'Bosque y Valle' la pasada semana al Ayuntamiento, recortado para ajustarse a los 18 millones de euros de presupuesto de ejecución, apenas toca lo proyectado inicialmente en este particular. «El diseño se resuelve con seguridad mediante carriles exclusivos y segregados del tráfico rodado y peatonal, cuya sección se define con ancho suficiente para circular en dos sentidos», reza el apartado consultado por este diario que añade, asimismo, que se ubicarán aparcamientos de bicicletas en entornos de edificios públicos y que «se fortalecerá la conexión con el HUCA». Ambos planteamientos ya se incluían en lo entregado el pasado verano por los arquitectos.

Carrilles bici
Uno que discurre a lo largo del Bulevar y otro que lo corta en sentido norte-sur.
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Aparcamientos para bicicletas a lo largo de toda la intervención.

Así, la bicicleta tendrá uno de sus eje de circulación «en dirección este-oeste, a lo largo del Bulevar en su margen sur» desde la glorieta de la Cruz Roja hasta El Rubín donde morirá conectado con la calle Siero que, a su vez, tendrá salida a la nueva carretera.

El otro carril bici, al que los redactores dan «gran importancia», porque conectará el ámbito de intervención en dirección norte-sur, se proyecta sobre uno de los elementos que desaparece en el diseño: la calle Ángel Cañedo y el actual paso elevado. Su trazado, en forma de 'ese', potenciará la relación del Bulevar de Santullano con el plan ciclable previsto al conectar «la zona 30 de las calles Tenderina y Bermúdez de Castro». De esta manera se da salida natural en bicicleta a ambos barrios separados ahora por la autopista. Cabe recordar que el proyecto contempla la eliminación de las diferencias de altura entre ambos lados de la autopista para que todas las rotondas y pasos transversales, tanto peatonales como ciclistas, se hagan a nivel.

Para un futuro, los redactores dejan la puerta abierta a la creación de una 'malla ciclable' que conecta transversalmente con la red existente y lugares de actividad, «fortaleciendo especialmente» la conexión desde varios puntos como la plaza Campo de la Vega o el Palacio de los Deportes. Proponen, además, posibles conexiones con el instituto de Cerdeño.

En cuanto a los aparcamientos, se prevén ocho a lo largo del Bulevar desde la glorieta de la Cruz Roja hasta el colegio Jaime Borrás y cuatro más para completar las necesidades de estacionamiento en los aledaños. De estos, tres de ellos se ubican al sur de la intervención en las inmediaciones del Palacio de los Deportes y dos al norte, en la calle Velázquez y en las inmediaciones del centro de estudios Santullano.