Burger King pide la rebaja de su renta ante la falta de limpieza del centro comercial Modoo en Oviedo

Contenedores repletos de cartones y otros desechos. / E. C.
Contenedores repletos de cartones y otros desechos. / E. C.

«Ya van cuatro meses sin este servicio y pagamos 5.000 euros al mes de comunidad», afirma el gerente de la franquiciada, Luis Antuña

A. ARCE / J. C. ABADOVIEDO.

Los desperdicios se acumulan en los pasillos, el cuarto de las basuras está a rebosar y el calor ha hecho que comiencen a proliferar plagas de mosquitos y otros insectos en el interior. Silencio y oscuridad. Ese es el desolador panorama que se respira durante estos días en el centro comercial Modoo del Calatrava. Así lo manifestó Luis Antuña, propietario del Burger King, el único establecimiento abierto en el edificio a golpe de medida cautelar. Una realidad que le ha llevado a emprender un nuevo movimiento contra la propietaria de la superficie, la solicitud de una bajada en la renta (de 14.500 euros en la actualidad). «Pagamos 5.000 de comunidad, pero están cayendo en saco roto, y ya van cuatro meses sin servicio de limpieza, entre otras muchas cosas», denunció.

Por eso, continuó el responsable de Arnicio Restauración, la situación «es insostenible» y la medida ya está en manos de Garrigues, el bufete que lleva el caso. «Los clientes ya han comenzado a quejarse y solo podemos darles la razón», los ascensores no funcionan y el acceso es «inhumano». Además, apuntó, «no hay ni una sola noticia la respecto de lo que va a hacer la propiedad con el centro comercial», sentenció.

En ese sentido, el concejal de Economía, Javier Cuesta, ya confirmó que el nuevo gobierno de la ciudad ha mantenido contactos con RPPSE Espacio Oviedo. «Lo primero que nos han transmitido es que ha sido un gusto hablar con nosotros», afirmó el edil. «Nos trasladaron su intención de vernos y plantearnos opciones y posibilidades. Hemos abierto el diálogo, cosa que hasta ahora perece ser que nadie había hecho», añadió el edil, que se mostró optimista acerca de las ideas de la gestora quien, por su parte, emplazó al Consistorio a una futura reunión.

«La situación es insostenible, los clientes ya han comenzado a quejarse» «No hay ni una sola noticia al respecto de lo que va a hacer la propietaria del edificio»

Mientras tanto, las cifras en las ventas a domicilio en la hamburguesería se mantienen a duras penas (más de 1.000 pedidos a la semana), «pero solo con esos ingresos pronto comenzaremos a no poder hacer frente al alquiler», manifestó Antuña. Por eso, «es necesario que la propietaria negocie». Aún no lo ha hecho, y los 1,7 millones de euros que pedía la franquiciada a modo de indemnización por incumplimiento del contrato de alquiler (vigente hasta 2036) se han quedado en el aire.