La caída de cascotes del palacio de Inclán-Valdés causa alarma a tres días de San Mateo

Los cascotes caídos en el suelo. / E. C.
Los cascotes caídos en el suelo. / E. C.

G. D. -R.

Efectivos de Bomberos tuvieron que intervenir ayer para sanear las cornisas del palacio Inclán-Valdés en la plaza del Sol, después de que se desprendieran varias piezas de regular tamaño y cayesen al callejón entre Carpio y Oscura. La situación del edificio, obra del arquitecto Manuel Reguera para la familia Inclán en 1759, preocupa desde hace años por el avanzado deterioro de su fachada a la calle Carpio, al callejón y por el estado de su cubierta donde proliferan plantas, algúna arbórea, e incluso el plumero de la Pampa. Inquieta también la falta de mantenimiento de los canalones, que ha acabado por filtrar el agua hacia los muros. Si fuesen de sillares de piedra ya sería mala noticia, pero la familia Inclán no se podía permitir tal cosa y la mayor parte de la obra es mamposte y arcilla, por lo que la penetración del agua puede desagregar las fábricas. Pese a su céntrica ubicación, su protección monumental y su titularidad pública, es propiedad del Estado y alberga la jefatura provincial de Telecomunicaciones, nadie ha tomado medidas para atajar su deterioro. La caída de cascotes inquieta aún más por el inminente inicio de San Mateo.

Temas

Oviedo