Un campus para cambiar el mundo

Los niños participantes, ayer, en el Vivarium de La Corredoria. / ALEX PIÑA
Los niños participantes, ayer, en el Vivarium de La Corredoria. / ALEX PIÑA

Doce niños de Primaria presentan los proyectos Bio-Emprende en el Vivarium | Los pequeños enseñan sus prototipos de Lego y plastilina: la RobotPiraña que limpia el mar y una farola inteligente con wifi gratuito que elimina CO2

A. ARCEOVIEDO.

La plastilina, las piezas Lego, el cartón y las tijeras de punta redonda son poderosos aliados si se quiere cambiar el mundo. Doce niños de entre seis y doce años presentaron ayer en el Vivarium de las Ciencias de la Salud de La Corredoria sus proyectos revolucionarios de base tecnológica para «arreglar algunos de los problemas» más acuciantes de la sociedad como la contaminación de los mares y océanos, y el mantenimiento de los bosques. La iniciativa, enmarcada en los campus de verano de Oviedo Emprende y coordinada e impulsados desde el CTIC (Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación), tendrá una nueva cita durante la próxima semana en el espacio Coworking del Talud de La Ería.

Dos prototipos -en plastilina y Lego, eso sí-, la RobotPiraña y la 'Smart Light' (farola inteligente); y dos equipos, Teknobotics y LOYM (Limpia Océanos y Mares). Los niños llevaron a cabo la presentación de sus novedosos productos frente a la atenta mirada de sus familias y del coordinador de la actividad, Noray Rubio, que explicó cómo «el campus Bio-Emprende se realiza para plantear a los chavales algunos de los problemas sociales más importantes y que ellos mismos utilicen su creatividad e imaginación para tratar de resolverlos».

En ese sentido, relató, «las propuestas que ellos mismos están presentando se realizan con el soporte de todo tipo de herramientas digitales, como las tabletas gráficas, las páginas web o las 'Storm Board', y nacen de un un proceso de tormenta de ideas». Los pequeños investigan, trabajan en equipo y piensan cómo desarrollar sus ideas y promocionarlas. «De manera figurada», pero con mucha proyección de futuro, aseguró el responsable.

Así, Celia Pérez, Saúl García, Nuria Arias, Ángel Martínez, Nazaret y Libertad Caihuelas, se encargaron de mostrar la piraña inteligente. Un sistema que permitirá limpiar los mares y océanos de plásticos y otros residuos. «¿Sabíais que en el Pacífico hay una isla de basura tres veces mayor que Francia?», preguntó el joven Martínez a su familiar audiencia. «Pues la RobotPiraña puede comérselo con un sistema de inteligencia artificial, cámaras y geolocalización», matizó Pérez.

Por su parte, los niños de Teknobotics (Jorge Pérez, Daniel Fernández, Rubén Suárez, Gonzalo de León, María Arias y Carmen Martínez), más aplicados al contexto urbano y a prevenir la deforestación de las grandes superficies verdes, anunciaron su 'Smart Light', una farola con placas solares y baldosas inteligentes que puede reducir la cantidad de CO2 en la atmósfera (como los árboles) y proveer a la ciudadanía de «wifi gratuito», relató De León. Al final, recibieron sus diplomas.