Canteli retomará la cesión del campo de rugby del Naranco al Ayuntamiento

Alfredo Canteli recibe la camista del Oviedo Rugby de manos de Arturo Méndez. / LORENZANA
Alfredo Canteli recibe la camista del Oviedo Rugby de manos de Arturo Méndez. / LORENZANA

El alcalde abre la puerta del Palacio de los Deportes al Oviedo Baloncesto, «necesita un retoque pero estará a su disposición siempre que quieran»

J. C. A.OVIEDO.

El alcalde, Alfredo Canteli, puso ayer la venda antes de la herida presupuestaria acerca de la cesión de los terrenos de juego del del Naranco del Principado al Ayuntamiento. Lo hizo tras la recepción al primer equipo del Real Oviedo Rugby, que logró en fechas recientes recuperar su lugar en la División de Honor B -segunda categoría del oval nacional- apenas un año después del descenso a regional. «Las economías son las que son y los presupuestos que nos dejaron tampoco no dan para mucho más», afirmó Canteli al añadir que no alberga dudas de que el equipo de gobierno intentará que la Consejería de Deportes ceda las instalaciones para que el club «juegue en un campo digno».

La venda antes de la herida porque el convenio está firmado. Dice que el Principado y el Ayuntamiento se comprometen a financiar con 200.000 euros cada uno el cambio del tapete de juego natural por otro sintético que cumpla con las normas de homologación de la Federación Española de Rugby (FER). Tras ello, las instalaciones, que también comprenden el campo del Vallobín, pasarán a manos municipales. Sin embargo, la parálisis presupuestaria de la que adolece el Ayuntamiento tras la aprobación de las cuentas en déficit e incumpliendo el techo de gasto y que obligará a la redacción de un plan económico financiero para reducir el gasto en 34 millones, principalmente acosta del capítulo de inversiones en infraestructuas, es previsible que borre también la actuación prevista para este 2019.

Durante la recepción al 'XV del Oso' en el salón de plenos del Ayuntamiento, Canteli calificó el ascenso como «importante» y «el único de un club de Oviedo» abriendo la puerta a mejorar «algo» las vetustas instalaciones del Naranco que esta pasada temporada, sin embargo, aguantaron mejor que la anterior.

Así lo confirmó Yasmina López García, directiva de la entidad, que explicó que «el campo ha mejorado mucho esta temporada» tras las obras de drenaje y gracias, en gran medida, al suave invierno en lo metereológico. Campo hay, por lo menos, y cumple, por lo menos, con la normativa que exige la FER para la disputa de encuentros en categoría nacional. Por lo que el Real Oviedo no arranca la temporada con los problemas, por ejemplo, que en la vecina Santander tienen sus dos clubes de División de Honor para las disputa de sus encuentros.

Sin embargo, para que no se repitan las imágenes dantescas de un terreno de juego anegado por el agua y el barro y en aras de mantener la permanencia, el capitán del equipo, Arturo Méndez, solicitó unas instalaciones para que todas las categorías del club puedan entrenar tres días a la semana sin «problemas con la lluvia o vestuarios, sin agua en las duchas».

«Un retoque»

La del Naranco no es la única instalación deportiva en precario. Un día después de la reunión del Liberbank Oviedo Baloncesto con la concejala de Deportes, Conchita Méndez, el primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta, y Gerardo Antuña, concejal de Contratación, en la que el club planteó la necesidad de disponer de un nuevo pabellón y, en el ínterin, abrió la puerta a desempeñarse en el Palacio de los Deportes, el alcalde afirmó que «todo el mundo pide e intentaremos atenderlos a todos ordenademente a partir de los recursos». Mismo mensaje, misma dificultad para acometer obras. «Al Palacio de los Deportes hay que pegarle un retoque», añadió Canteli acerca de las deficiencias que presenta la instalación para la práctica del baloncesto profesional al no contar con parqué, marcador y, en extremo, al carecer de sistema de calefacción.

Sin embargo, el regidor mandó un mensaje a la entidad que preside Fernando Villabella abriendo la puerta de la instalación de Sánchez del Río: «Parece que antes no querían ir allí y que ahora sí quieren». «Tienen que definir el camino, pero el Palacio estaría a desposición de ellos siempre», sostuvo.