Casa Conrado abre de nuevo sus puertas en Oviedo

Un operario, con los últimos preparativos para la reapertura, este jueves, del negocio./ÁLEX PIÑA
Un operario, con los últimos preparativos para la reapertura, este jueves, del negocio. / ÁLEX PIÑA

Este jueves a las 20 horas el histórico establecimiento de la capital asturiana atenderá de nuevo al público

J.C.A.

«Tenemos todo reservado hasta el 15 de octubre», afirmó este miércoles satisfecho Iván Suárez, dueño del Llagar de Colloto y nuevo responsable de Casa Conrado, que reabre a las ocho de la tarde de este jueves ampliando su nombre –incorpora '& Suárez', según se lee ya en los carteles–. Tras más de un año cerrado, ofrecerá en su ubicación de toda la vida, en la calle Argüelles, un concepto ligeramente diferente al que mantuvo durante cuatro décadas uno de los restaurantes señeros de la hostelería ovetense.

El empresario llegó a comienzos del verano a un acuerdo con la propiedad para gestionar el local. Los aires renovados para un restaurante que junto a La Goleta conformaron el alma gastronómica de la ciudad llegan desde Colloto. Quiere acercar su producto estrella, la carne de buey, «al centro de Oviedo».

Tras unos meses de obra y la obtención de la licencia, el local se ha modernizado para ofrecer a los clientes «restaurante de producto, con una carta no muy extensa y de calidad a un precio normal», según avanzó a EL COMERCIO el propio Suárez cuando el acuerdo se hizo público.

Todo, porque Casa Conrado es especial. Su historia hunde sus raíces un siglo atrás en Cuba, cuando el abuelo de Conrado, José Antón, inauguró el restaurante La Habana. José se casó en la isla con Florida. Treinta años después, el hijo de ambos, Conrado, volvió a los fogones y a los orígenes. Casó con Jesusa Pertierra y, de vuelta en Tineo, abrieron El Recreo, casa de comidas y tienda. Y de ahí a Madrid a cocinar pescados en 0' Pexeiro, y, de vuelta a Oviedo, con el Auto-bar. Inquieto, el matrimonio abrió en 1958 en Medina de Rioseco, el local Asturias, donde Jesusa amplió a la caza y el asado sus habilidades culinarias. Tras seis años regresaron a Oviedo para instalarse en el restaurante Cervantes, junto a El Vasco, en el que elevaron la culinaria ovetense y les permitió subir otro peldaño y abrir, en 1975, Casa Conrado.

En sus manteles mantuvo su tertulia Emilio Alarcos, entre muchos más. Y por sus sobremesas pasaron galardonados con el Premio Príncipe de Asturias y quien los otorga, el hoy rey Felipe VI. Por allí disfrutaron artistas y poetas: Úrculo, José Hierro, Ángel González, Woody Allen, Paulino Vicente, Mingote...

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