El centro de salud de Ventanielles rinde un homenaje a la pediatra Ana Sobrino

El centro de salud de Ventanielles rinde un homenaje a la pediatra Ana Sobrino

Compañeros de profesión de la facultativa, fallecida hace un año tras pasar consulta durante treinta y cinco, descubrirán hoy una placa de recuerdo

CECILIA PÉREZOVIEDO.

«Fue una buena pediatra que marcó un antes y después en el centro de salud de Ventanielles». Así recordaban ayer parte de sus compañeros a la doctora Ana María Sobrino. Por su consulta pasaron generaciones de niños del barrio, a cuyo centro de salud llegó tras su inauguración en diciembre de 1984 junto con su compañera Victoria Bravo.

Fueron las primeras pediatras de Ventanielles y pioneras de un nuevo concepto de la especialidad donde se primaba la prevención y la educación sanitaria de los más pequeños en unos años en los que lograron «inculcar un cambio en el cuidado de los hijos por parte de las madres de entonces», explicó Carmen Antuña, médico de Atención Primaria. «Ana fue siempre una mujer muy discreta que siempre luchó por hacer equipo entre los compañeros y una referencia como pediatra por la paciencia y tranquilidad que transmitía», ponderó.

Pasó treinta y cinco años en su consulta de Ventanielles hasta que se jubiló el verano pasado. Dos meses después un cáncer acabó con su vida. Hoy sus compañeros, así como la gerencia del área de Pediatría de Atención Primaria y pacientes, le ofrecerán un homenaje. Una placa recordará su figura. El acto tendrá lugar a las dos y media de la tarde en la zona de consultas de Pediatría del centro de salud de Ventanielles. «Nos gustaría también sentirnos arropados por los vecinos del barrio que pasaron por su consulta», alentó la doctora, Carmen Antuña.

Compañeros de profesión destacaron también su «humanidad y compañerismo». De hecho, en mayo de 2018 fue distinguida como socia de honor de la Asociación Asturiana de Pediatría de Atención Primaria.