Cerrado en Oviedo un piso de citas en el que las prostitutas eran explotadas

Un Policía Nacional en Oviedo./Pablo Lorenzana
Un Policía Nacional en Oviedo. / Pablo Lorenzana

También tenían otras dos viviendas en Vitoria y Burgos que utilizaban como casa de citas

EFE

La Policía Nacional ha detenido en Oviedo a un hombre y una mujer que disponían en la capital de un piso de citas en el que las prostitutas que hacían uso de él eran obligadas a realizar prácticas sexuales de riesgo y sufrían malos tratos cuando se negaban a atender a algún cliente por cansancio.

Los dos detenidos, R.L.R., un hombre de nacionalidad española, y M.E.R.V, una mujer chilena, controlaban desde Oviedo otros dos de características similares en Vitoria y Burgos, informa la Policía, que les ha acusado de delitos contra los derechos de los trabajadores relativos a la prostitución y apropiación indebida.

La investigación se inició a raíz de la denuncia de dos mujeres jóvenes de origen marroquí que a través de una tercera y de anuncios en páginas web especializadas en contactos sexuales se pusieron en contacto con los responsables del piso para ofrecer sus servicios sexuales.

Las condiciones en los anuncios eran atractivas ya que ofrecían ganar más de 300 euros diarios, poniendo la casa todo el material necesario para ello y debiendo permanecer en el piso un total de 21 días, lo que comúnmente se llama «hacer plaza».

Las chicas, en principio, únicamente debían preocuparse de trabajar, pues los anuncios en prensa y la atención telefónica corría a cargo de tres encargadas que se turnaban para cubrir el día entero y que recibían a los clientes y repartían el trabajo.

Entre las condiciones exigidas a las víctimas figuraban el pago de una fianza para garantizar la permanencia de los 21 días, la obligatoriedad de realizar prácticas sexuales de riesgo y la disponibilidad 24 horas al día.

Las encargadas, a instancias de los responsables, presionaban constantemente a las chicas para trabajar y no perder ni un solo cliente, aunque llevasen más de diez servicios en menos de 24 horas, y eran maltratadas físicamente cuando se negaban a hacerlo, informa la Policía.

Ante esta situación, las dos mujeres solicitaron a los detenidos que les devolvieran la fianza para poder irse del piso del que fueron echadas por la fuerza, en ropa de cama y sin dinero.

Durante el forcejeo una de ellas se dejó una cartera en el interior con 1.500 euros que los gerentes negaron que existiera cuando se les reclamó.

Tras la denuncia, y con el registro autorizado judicialmente, la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras entró en el piso, donde fueron localizadas otras tres mujeres ejerciendo la prostitución, dos de ellas en situación de estancia irregular, y en el que se incautaron más de 12.000 euros, numerosa documentación y terminales móviles.

Los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Oviedo, que decretó su puesta en libertad con cargos, mientras que el grupo de investigación continúa con las gestiones para el total esclarecimiento de los hechos.