Una ciudad con 16.000 mujeres más y con cuarentones como grupo dominante

Una ciudad con 16.000 mujeres más y con cuarentones como grupo dominante

Ellas son el 53,7% de la ciudadanía ovetense y los mayores de 65 años siguen superando a los jóvenes, con un 39% de diferencia a su favor

D. L. OVIEDO.

Dos son los grupos de ciudadanos que encabezan la pirámide poblacional ovetense, con datos a 30 de junio de 2018: las mujeres y los cuarentones. Las hembras superan a los varones en 16.000 personas: ellas representan el 53,7% de la población de la ciudad (118.000 personas), mientras que ellos se quedan en el 46,3% (102.000). Quienes tienen entre 40 y 49 años son 37.000, el 16,8% del total de ovetenses, seguidos de cerca por los cincuentones, que alcanzan el 15,4% de la población. Las proporciones son muy similares a las de los datos del año pasado en la misma fecha.

Una vez más, los mayores de 65 vencen a los menores de 20: son un 39% más, 49.297 pensionistas frente a 37.471. La brecha generacional sigue agrandándose, con los ancianos ganando dos puntos de diferencia respecto a junio de 2017: su cantidad se incrementó en más de 600 personas, mientras que los jóvenes sumaron poco más de cien.

El aumento de población de menor edad no quiere decir que nazcan más ovetenses, todo lo contrario. El incremento viene dado sobre todo por los preadolescentes de 10 a 14 años, que fueron 330 más, pero los pequeños menores de 5 años disminuyeron de un año a otro en más de doscientos, hasta quedarse en solamente 7.913, apenas el 3,6% de todos los ovetenses.

En los jubilados, el incremento internanual mayor se produjo en la franja de 70 a 74 años, que pasó a contar con 700 personas más este año, hasta los 11.901. Por contra, los habitantes de la ciudad entre los 80 y los 84 años bajaron en cerca de 400 personas, perdiendo así un 5%, hasta los 7.245. Aunque el incremento porcentual más llamativo fue en el grupo de 95 a 99 años, con un 15% de incremento, hasta los 737.

La pirámide poblacional ovetense es en realidad un bulbo; su nombre técnico es 'regresiva'. Es propio de los países desarrollados, con una población envejecida. Cada vez hay menos niños: la tasa de fecundidad se redujo en Asturias de 2007 a 2017 desde los 7,3 nacimientos por mil habitantes hasta los 5,8. Y si entonces se confiaba en alcanzar, al nacer, la edad de 80,4 años, ahora la esperanza de vida es de 82,5 años.