Ciudadanos quiere que el centro comercial del Calatrava sea un espacio para el ocio familiar

Miembros de Ciudadanos junto a Laura Genteli y Paz Lanera en el parque del Truébano. /  MARIO ROJAS
Miembros de Ciudadanos junto a Laura Genteli y Paz Lanera en el parque del Truébano. / MARIO ROJAS

Ignacio Cuesta reclama una reunión «inmediata» entre el Ayuntamiento y Estabona Managment para conocer los planes de futuro

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

«Un centro de ocio familiar». Esta es la idea que Ignacio Cuesta, candidato de Ciudadanos a la Alcaldía, tiene para el centro comercial Modoo, en el Calatrava. Dice que reúne todas las condiciones para convertirse en un lugar de disfrute para los más pequeños de la casa y también para sus padres y abuelos.

No obstante, mostró su preocupación por desconocer aún los planes de futuro de la gestora del centro, Estabona Management, después de que todas los establecimientos, excepto Burger King, echasen el cierre el pasado 31 de marzo.

«El Ayuntamiento debe mantener una reunión inmediata con la empresa para que nos diga los proyectos que tiene en mente», apuntó ayer durante una visita al parque del Truébano, donde se defendió de las acusaciones vertidas anteayer por el edil popular Gerardo Antuña en las que le acusó de no decir nada sobre estas instalaciones cuando era afiliado al PSOE: «Yo no tuve vida institucional con este partido porque era afiliado no practicante. Este emblemático edificio es una herencia de la fiesta del ladrillo y su parte comercial está absolutamente cerrada con solo un local abierto por decisión judicial. Es por ello que necesitamos saber que previsiones hay», abundó.

Futuro del viejo HUCA

El aspirante a la Alcaldía también se refirió al estado de los antiguos terrenos del Hospital Universitario Central de Asturias en El Cristo. Tiene claro que el gobierno regional está esperando a que «repunte el mercado inmobiliario para especular» con los terrenos y convertirlos en viviendas. «La situación de la zona es lamentable porque tras la marcha de las instalaciones sanitarias han cerrado negocios y el barrio está muerto y sin perspectivas de futuro», apuntó ayer para a renglón seguido urgir la construcción de un centro social

De igual forma, Laura Gentili, de la asociación SOS Viejo Hospital, urgió también el derribo de los edificios que no van a tener una segunda vida y la conversión del edificio de Policlínicas en un «hotel de asociaciones».