Los dos clanes de la reyerta de General Elorza discrepan y habrá juicio en octubre

Uno de los procesados a la salidad de los juzgados. / PIÑA
Uno de los procesados a la salidad de los juzgados. / PIÑA

Las defensas de los acusados no llegaron a un acuerdo que evite la vista oral sobre unos hechos que dejaron cinco heridos por arma blanca

J. C. A. OVIEDO.

Fiscalía, acusación particular y defensas estaban próximas a un acuerdo a finales de la semana pasada para que los dos hermanos de origen rumano acusados de varios delitos de lesiones, se conformaran con las penas más bajas que pide el ministerio público frente a las que solicitan las víctimas de una reyerta entre clanes que se produjo en 2016 a plena luz del día en la calle General Elorza.

Sin embargo, a comienzos de semana, a las puertas de la vista de conformidad, la acusación particular elevó los términos del acuerdo económico y el juicio, señalado ayer, se suspendió.

Las partes fueron conminadas por el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial «a tratar de llegar a un acuerdo», según confirmó Alejandra Arenas, abogada de uno de los acusados. Las diferencias entre las defensas de los hermanos de uno de los clanes envueltos en la reyerta y los de la acusación, representados por Diego Arbesú, están las cantidades a abonar en concepto de reparación del daño y las indeminizaciones a las víctimas. Diferencias que Arenas ha confirmado que «son pequeñas» pero que Arbesú entiende mayores y que abocan a la celebración de la vista oral.

Sin una conformidad que lo evite, el juicio quedó señalado para los próximos 30 y 31 de octubre por unos hechos que sucedieron tras una discusión entre dos familias rumanas, de clanes rivales, que acabó con varios heridos por arma blanca y 16 detenidos.

Los ahora procesados llegaron a entrar en prisión preventiva que abandonaron a los pocos meses tras el pago de una fianza de 20.000 euros.

Fiscalía solicita para cada uno de ellos penas de prisión de 9 y 12 años, respectivamente, por varios delitos de lesiones cuando los dos clanes rivales se enzarzaron a golpes y navajazos por la céntrica calle.

Como resultado del tumulto, cinco personas fueron heridas por arma blanca, dos de ellos, un padre y un hijo de una de las familias, presentaban heridas de gravedad. Una de las opciones que investigaron los agentes como origen de la reyerta fue el posible rapto de una menor de una de las familias por parte del otro clan familiar.

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