Clarita estrena un nuevo hogar

Clarita, en su nuevo hogar/ÁLEX PIÑA
Clarita, en su nuevo hogar / ÁLEX PIÑA

Una familia de Oviedo adopta a la perra abandonada con una malformación en sus patas

La familia ya está al completo. Clarita, la perra mestiza que sufre una malformación en las patas delanteras y fue abandonada en La Manjoya hace tres semanas, ya tiene un nuevo hogar. Una familia de San Esteban de las Cruces la adoptó el pasado sábado. «Será ciudadana ovetense y vivirá acompañada de dos humanos y un compañero canino», confirmaron desde el Albergue de Animales de Oviedo.

«La adoptamos porque ahora mismo estamos viviendo tiempos en los que la sociedad tiende a lavarse mucho la conciencia y a buscarse más excusas que soluciones. Nos comprometemos poco y lo que se necesita es que comencemos a plantearnos soluciones reales», expuso, en declaraciones a EL COMERCIO, la nueva «mamá» de Clarita, que no quiso dar su nombre para «no robar el protagonismo», ya no de Clarita, sino de los más de doscientos canes que «tristemente» aún continúan en el albergue sin nadie que los adopte. «La gente tiene que adoptar, es algo urgente», abundó.

Clarita apareció hace tres semanas bajo unos troncos y ramas, en los que se resguardaba del mal tiempo, en la zona de Los Corzos, en La Manjoya. Fue un hombre el que llamó al Albergue Municipal, que gestiona la Clínica Quirós, para advertir de la aparición de una perra desvalida e incapacitada. Les comunicó que estaba en un aparcamiento de un restaurante. A priori, el caso de Clarita parecía un atropello.

Compañero de juegos

Ahora, en San Esteban de las Cruces compartirá juegos con Kurt, de tres años, un «San Claudino Retriever», bromeó la dueña de Clarita. «Aún se está adaptando a su nueva compañera», manifestó. «Nunca le va a faltar de nada. Intentaremos ayudarla a que mejore su movilidad», incidió. «Hoy estaba corriendo con el otro 'peque'. Clarita significa el triunfo de lo que es salir adelante».

Desde el Albergue Municipal, la coordinadora de adopciones, Eva Rodríguez, agradeció, por su parte, el aluvión de llamadas e interesados que se pusieron en contacto para interesarse por el estado de Clarita. «Numerosas familias llamaron preocupándose por su estado y también para ofrecerse a adoptar a Clarita y cuidar de ella toda su vida», expresó con alegría la coordinadora. Desde diversos lugares del Principado de Asturias, pero también de Valencia, Madrid, Guipúzcoa o La Coruña... desde todas estos lugares hubo interesados en Clarita. Finalmente, vivirá en San Esteban de las Cruces. Ya estrena su nuevo hogar.