Un conductor ebrio daña la fuente de Cuatro Caños de Oviedo al empotrarse contra ella

Estado en el que quedaron el Golf y la fuente tras la colisión. / E. C.
Estado en el que quedaron el Golf y la fuente tras la colisión. / E. C.

La pieza, obra del arquitecto Manuel Reguera en 1790, está protegida como monumento y declarada bien de interés cultural

G. D. -R.OVIEDO.

Un conductor ebrio empotró ayer su coche contra la fuente de Cuatro Caños, en la plaza homónima de La Corredoria, y causó importantes daños a este monumento civil de 1790 y protegido como bien de interés cultural (BIC) desde 1993. Según informaron fuentes de la concejalía de Seguridad Ciudada, los hechos se produjeron alrededor de las 5.15 horas de la mañana, cuando un fuerte ruido despertó a los vecinos del entorno, que, al asomarse, descubrieron a un Volkswagen Golf sobre la histórica fuente y alertaron a la Policía Local. Aún pendiente el atestado definitivo, el conductor, que dio positivo con más del doble de la tasa permitida de alcohol, descendía desde La Estrecha hacia La Corredoria Baja a una velocidad inadecuada y, en lugar de tomar la glorieta que rodea al monumento, la embistió, el coche salió despedido al chocar con el bordillo y terminó encima de uno de las piletas de la fuente.

Los agentes desplazados hasta el lugar de los hechos sometieron al conductor a la prueba de alcoholemia. En el vehículo viajaban, además otro varón y una joven que resultó herida leve y tuvo que ser atendida por el personal de Emergencias.

Cerrada en 2008

La hoy glorieta de Cuatro Caños fue hasta hace poco más de una década una semirotonda cortada por el medio por el paso de la antigua carretera de Gijón. Tras años de reclamaciones de los vecinos, que pedían su cierre para reducir la velocidad del tráfico en este punto, el Ayuntamiento solicitó a la Demarcación de Carreteras del estado la cesión de este tramo de la antigua N-630 y reurbanizó el cruce para dejar su actual configuración. En medio de la rotonda, quedó la fuente de los Cuatro Caños, obra del arquitecto Manuel Reguera e inaugurada en 1790 para servicio de los viajeros y caballerías de la entonces carretera de Castilla. En el fuste de la fuente aún se lee en latín que «por mandato y generosidad del Rey Carlos IV se hizo con cargo a los impuestos de la sal esta calzada de Gijón y se construyeron estos caños».

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