El contrato de seguridad de las fiestas, pendiente de nuevos trámites

«No podrá ser adjudicado antes de comenzar las fiestas», vaticina la concejal del PP Belén Fernández Acevedo

G. D. -R. OVIEDO.

No se esperó ayer a que la comisión delegada de la Fundación Municipal de Cultura adjudicase el contrato, demorado por incurrir la empresa GAM en baja temeraria según los técnicos, y ayer comenzó el montaje del escenario de la plaza de la Catedral. Es un signo de que las fiestas van, de nuevo este año, contra el reloj. También peligra el contrato de vigilancia sin armas del recinto festivo. La mesa de contratación, convocada de urgencia y con apenas veinte minutos de antelación para analizar las propuestas presentadas, se levantó sin poder abrir las ofertas.

A una de las dos únicas licitadoras le faltaba documentación por lo que los técnicos acordaron concederle hasta el jueves para aportarla. Lo malo es que cuando el contrato vuelva a la mesa y si no hay más sustos, la propuesta de adjudicación deberá ser ratificada por la comisión delegada de la Fundación Municipal de Cultura aún. Y lo peor es que aunque se cumpla ese trámite y los restantes ese mismo día, la adjudicataria deberá obtener autorización de la Delegación de Gobierno para prestar su servicio, un trámite que de usual se demora hasta tres días. «Lo más probable es que no lleguemos o que lleguemos mal», admitió ayer un concejal de gobierno.

La concejala popular Belén Fernández Acevedo se mostró ayer rotunda: «La seguridad privada no va a poder ser adjudicada antes de comenzar las fiestas», en lo que calificó como el «último espectáculo» en «el máster de inutilidad de Roberto Sánchez Ramos. Ya no es fácil encontrar calificativos para definir la desastrosa gestión festiva de este personaje que parece haber tornado en gafe», abundó.

Razones para un peligro

La gestión de las fiestas se ha complicado este año por varias causas. La primera en importancia, que al depender de un organismo público, la Fundación Municipal de Cultura, la tramitación es mucho más compleja que cuando su organización colgaba de la SOF. Por ejemplo, cada contrato debe recibir el visto bueno de Contratación, Interior e Intervención, cuando antes toda la subvención de la SOF se justificaba con una única memoria aprobada en junta de gobierno. También pese la falta de personal.

El equipo de gobierno intentó ampliar el contrato de apoyo a las actividades de Cultura para gestionar las fiestas, pero la modificación fue insuficiente. Además, cuando los tribunales obligaron a subrogar al personal de la SOF resultó que estos, lógicamente, no conocían ni la plataforma informática municipal.

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Sof, Oviedo

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