«Han convertido San Mateo en una feria exprés por mero revanchismo»

Anabel Santiago, concejala de Somos Oviedo. / MARIO ROJAS
Anabel Santiago, concejala de Somos Oviedo. / MARIO ROJAS

La edil repasa su salto a la política: «Estoy donde tengo que estar, defendiendo la voz del pueblo» Anabel Santiago Concejala de Somos Oviedo

JUAN CARLOS ABADOVIEDO.

Anabel Santiago (1981, Buenos Aires) enuncia un discurso potente sin esconder que su vinculación política y sus letras nacen de la emigración, de ida y vuelta, y de «la mina y el chigre». Durante la charla cambia de registro para hablar como cantante y profesora. Afirma, frente quienes la vieron fuera del salón de Plenos tras la derrota de la izquierda, que está donde tiene que estar: «Defendiendo la voz del pueblo de Oviedo». Azote de la gestión de San Mateo por parte del nuevo gobierno, advierte de que «vigilarán para que la ciudad no vuelva al hormigón y al marrón» de los bancos de La Escandalera. Ironías, tiene una calle en La Corredoria y se la puso Gabino de Lorenzo.

-¿Cómo decide dar el salto a la política?

-Siempre simpaticé con la labor del grupo municipal y el salto que dio Oviedo con el cambio de gobierno. Así que me lo pensé poco cuando me lo propuso Ana Taboada. Creo que va a ser una experiencia vital importante y, a nivel cultural, personas que llevamos muchos años en la música creo que podemos aportar mucho. Pienso que es importante la presencia en las instituciones de gente que venimos del mundo obrero y que sabemos lo que es trabajar.

-Después de las elecciones hubo rumores de que dejaría su acta, que usted fue un reclamo electoral.

-A la vista está que no fue así. Hay muchos bulos con esa cuestión. Entré por compromiso con este grupo independientemente de los resultados. Hicimos una campaña para gobernar pero no fue así. Estamos en la oposición representando la voz del pueblo de Oviedo. Estoy donde tengo que estar.

- ¿Se imaginaba el Ayuntamiento por dentro?

-No. Vengo del pueblo, de ser profesora en la Escuela de Música Tradicional Manolo Quirós y me esperaba encontrar con concejales del equipo de gobierno más serios, con más rigor y que vinieran a trabajar. En el primer Pleno se suben 8.000 euros el sueldo y anuncian una política de recortes importante contradiciendo la campaña grandilocuente que hicieron. Su primera medida es decir que no se puede hacer nada y recortar; ha sido decepcionante.

-¿Y la parte buena?

-El trabajo día a día en el grupo municipal. Tenemos un equipo solvente, que trabaja muchísimo. Esa imagen de los políticos que vienen a chupar del bote la veo en el gobierno, no en este grupo.

-En el pasado Pleno tuvo una enganchada con sus preguntas sobre San Mateo.

-No fue un enganche. Eran preguntas y era tan sencillo como que Covadonga Díaz me hiciera alguna valoración de las medidas que se tomaron con las contrataciones de San Mateo. Acerca de por qué descartamos un programa de primer nivel y por qué se centran en hacer una programa exprés convirtiendo San Mateo en una feria con ideas revanchistas.

-¿La programación actual no es de primer nivel?

-Todos los carteles son respetables. La gestión no ha sido la mejor. Y le hablo como artista ahora. Siempre somos los perjudicados, se juega con el tiempo y el respeto de los artistas.

-Llegó a hablar de censura.

-La misma Rozalén salió a decirlo. Era la primera vez que le había pasado que un ayuntamiento cancelara un contrato. En mis veinticinco años de carrera en la música le voy a explicar que el 99% de los contratos son verbales. Uno tiene fe depositada en quien te contrata, en este caso el Ayuntamiento de Oviedo. Seamos serios. Ponte en el lugar de un artista a un mes vista. Los contratos se firman a semanas de actuar.

-O sobre el escenario.

-Puede suceder. Ellos juegan con ese doble filo de esta profesión. Dicen que no estaba firmado pero deberían respetar a promotores y artistas y al público, porque estoy segura que habrá gente que se haya sentido estafada.

-¿Han hablado con los promotores de la anterior programación?

-Sí. Están atados de pies y manos. No hay nada sobre el papel y poco se puede hacer. Por otro lado es una partida difícil de jugar. Ellos trabajan todos los días y por un cambio político no te puedes posicionar.

-Se marcarían.

-Y no puedes castigar a las personas por esto.

-También han sido muy críticos con el cambio de escenario. Sin embargo, con las obras de la plaza de la Catedral judicializadas iba a ser muy difícil actuar ahí.

-Me suena a excusa. Ciudadanos ya tenía en su programa el quitar el escenario de la Catedral. Pienso que se agarran mucho a una única denuncia de un vecino. Pienso que cuarenta años de fiestas en la Catedral no se pueden tumbar de un plumazo alegando un conflicto con unas obras.

-En cuanto a política cultural, ¿es imposible traer un festival potente a Oviedo?

-Faltan espacios y voluntad. Echo en falta un festival como el Tsunami de Gijón o uno de indie y pop u otro de músicas del mundo. Pero si partimos de la base que San Lázaro no vale, que la Catedral tampoco, realmente qué conseguimos: un retroceso. Volvemos al Oviedo para unos pocos. Al Oviedo que hacen a su imagen y semejanza. En un mes y medio han hecho retroceder todo lo avanzado durante los pasados cuatro años.

-¿Hay otro Oviedo?

-Te diría que sí. Desde la oposición trabajaremos para construir otro Oviedo posible y estaremos vigilantes de que no vuelva el hormigón, las políticas sectarias y el gris. Nos quieren pintar hasta los bancos de marrón.

-Era la siguiente pregunta...

-Mejor ejemplo de lo que le digo no hay. Quieren pintar de marrón la bandera de la tolerancia y la diversidad, de los derechos humanos. El alcalde dice que es un clamor. No, el clamor es llevarse los conciertos a la Losa.

-De igual modo, el 26M ese otro Oviedo se quedó en casa.

-Ahí está el problema.

-El PP le atacó por estar en el cartel de las fiestas.

-Lo que hizo Covadonga Díaz con esa información fue torticero. En cuanto entro en la Corporación soy yo quien digo que no voy a actuar. Soy una artista consagrada con veinticinco años de carrera, no iba a utilizar San Mateo como una plataforma de nada. Coincidió que había presentado el proyecto y a los meses me ofrecen ir en la lista. Obviamente renuncio. Que ella tenga la información previa me parece bien. Pero qué hacemos, todo lo que me ocurre a mí es retroactivo, ¿me va a quitar la calle que me puso Gabino de Lorenzo en La Corredoria? Renuncio a ser profesora en la escuela de música, renuncio a actuar en Oviedo, pierdo más de lo que gano con esto.

-Volviendo a La Corredoria, al mitin de apertura de campaña, ¿usted se escribe sus discursos?

-Todos los escribo yo. Estoy comprometida y creo lo que digo. Pienso hacer en política lo mismo que en mi profesión. Soy consecuente y con mis pensamientos y actos. En ese sentido no quiero que me escriban discursos, quiero decir lo que me salga del corazón. Creo en el feminismo, en el éxito en la vida y quiero que mis éxitos y fracasos sean míos.