Cultura modifica las bases a posteriori para sumar cinco casetas de hosteleros al Bombé

El montaje de los chiringuitos tradicionales, en la imagen El Pinón Folixa, avanza. / PIÑA
El montaje de los chiringuitos tradicionales, en la imagen El Pinón Folixa, avanza. / PIÑA

Alega una errata en las certificaciones de deudas con Aqualia para convocar a un nuevo sorteo a parte de los excluidos

GONZALO DÍAZ-RUBÍN / SANDRA S. FERRERÍA OVIEDO.

San Mateo no va bien. A cuatro días del pregón de Conchita Quirós, el alcalde defendió ayer que la gestión de las fiestas de este año está siendo «la más complicada». Y tanto. El consejo rector de la Fundación Municipal de Cultura se hizo ayer un 'Regreso al futuro' y modificó las bases para la adjudicación de las casetas de los hosteleros en el paseo del Bombé, sin anular la convocatoria aprobada el 23 agosto ni el sorteo y la adjudicación que se celebraron la semana pasada. Con un informe a propuesta de su presidente, Roberto Sánchez Ramos, el órgano acordó ayer, «con carácter extraordinario» ampliar «el número de casetas festivas en tres», hasta 17.

La semana pasada, la comisión técnica excluyó de la licitación a 13 empresarios hosteleros de los 25 interesados; en su mayor parte, por deudas con la administración, dejando en 12 el número de casetas. Las protestas de los empresarios arreciaron. En muchos casos, la exclusión se debía a deudas vivas, aún en periodo voluntario de pago. Un informe de la concesionaria del servicio de Aguas, Aqualia, reconoce que, «debido a una errata», esa era la situación de seis de los hosteleros (uno de ellos es una comunidad de bienes y queda fuera por ese motivo), pero también de dos de los chiringuitos, para los que la Fundación Municipal de Cultura ya había abierto un periodo de subsanación que no contemplaban las bases aprobadas.

Ante la «certificación» de esos errores, y «para evitar perjuicio a los concurrentes que se encontraban al corriente en sus obligaciones y han sido excluidos», el número de casetas se eleva 17 y se sortearán las ubicaciones libres entre los cinco empresarios readmitidos.

La modificación deja, en cambio, fuera a hosteleros que se encontraban en una situación similar por la tasas de terrazas o que, figurando como deudores por agua, no impugnaron el acto administrativo de la semana pasada.

Salomón y los tribunales

La situación, para el alcalde, Wenceslao López, se ha resuelto de «forma salomónica, diciendo: vale, muy bien, como no hay tiempo para sorteos ni para anular lo que se ha hecho, pues a esos cinco afectados se les da». Se les da en la confianza de que «no haya más problemas». «Va a haber 17 casetas y yo espero que eso calme un poco los ánimos porque al final todos los que se presentaron adecuadamente van a tener su espacio». López defendió el modelo de gestión de las casetas de los hosteleros porque, dijo, no podemos ceder la gestión del suelo público a una entidad privada.

Todo tiene lecturas. El «pues vale», la «decisión salomónica», merecieron otro calificativo desde las filas del PP: «Se ajustan como anillo al dedo a la definición del delito de prevaricación», advirtió la concejala Belén Fernández Acevedo, que la semana pasada ya había anunciado que llevaría estos hechos a los tribunales. La edil, en un comunicado, pidió al alcalde que tome medidas «en vez de seguir actuando como cómplice necesario en este desastre festivo» y cese al concejal de Festejos, «con independencia de lo que decidan los tribunales» de las últimas actuaciones de la Fundación Municipal de Cultura (FMC).

Fernández sostuvo que Sánchez Ramos «ha incumplido conscientemente la ley y las normas que él mismo impuso, lo que tiene claramente una definición delictiva en el Código Penal; ha tomado decisiones que no le correspondían y que vulneran los derechos legales y económicos de terceros, lo que también figura en el Código Penal» y acusó al edil de ser «incapaz de organizar hasta un sencillo sorteo de casetas».

«La solución legal sería anular todo el procedimiento y empezarlo de nuevo», concluyó, pero en lugar de ello «se tira por donde más les conviene a ellos para evitar los recursos legales por lucro cesante».

Más información

Pendiente

Lo malo es que la solución aprobada ayer ni siquiera se pudo poner en práctica. El nuevo sorteo tuvo que ser aplazado a hoy para poder notificar el acuerdo a los interesados. También, porque la extemporánea modificación de las bases a posteriori puede dar pie a más recursos. Hay, al menos, otros ocho aspirantes excluidos que podrían animarse pero lo que ya no hay es tiempo.

El alcalde trató ayer de explicar las dificultades con «un análisis de la realidad». «Antes teníamos la SOF, como organización que estaba ya habituada a gestionar todo lo que son las fiestas», así que a las «dificultades normales de todos los años, a este año se le añade que la SOF no está» y ello «cambia todos los procedimientos». Pasan a ser municipales, como la propia Fundación de Cultura, y a estar sujetos a la Ley de Contratos del Sector Público y sin el margen que daba que los gestionase una sociedad privada, aunque de tutela municipal, como la SOF.

Para Wenceslao López, este año «es una prueba de fuego». Y ya puestos le dio emoción a si la Fundación Municipal de Cultura lo conseguirá: «Estamos, en cada trámite, llegando en el ultimo segundo, de momento estamos llegando y esperemos que lleguemos a todos y podamos el viernes iniciar las fiestas con cierta tranquilidad y empezar a divertirnos». Al menos los ciudadanos porque «hasta el viernes, algunos no vamos a poder divertirnos, faltan algunos tramites por ahí que espero que podamos rematar y podamos, y si no buscar alternativas».

Ayer, para ir tirando, la comisión delegada de la Fundación Municipal de Cultura batió un nuevo récord y aprobó en sesión extraordinaria y urgente 35 contratos de una tacada. 32 de ellos, ligados directamente con las fiestas, tales como conciertos, las funciones del programa de teatro, el escenario de la Catedral o la edición e impresión de los programas de mano. Quedan cuatro días.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos