El curso en las escuelas infantiles arranca en precario con un 20% menos de plantilla

Las trabajadoras de la escuela infantil Dolores Medio, en la imagen, y de otros centros colgaron carteles de protesta contra los despidos. / PIÑA
Las trabajadoras de la escuela infantil Dolores Medio, en la imagen, y de otros centros colgaron carteles de protesta contra los despidos. / PIÑA

El comité de empresa exige una solución para las 26 educadoras y señala que Costillas conocía el problema, al menos, desde julio

GONZALO DÍAZ-RUBÍNOVIEDO.

Las siete escuelas infantiles del municipio abrieron ayer sus puertas para sus 381 alumnos en medio de la incertidumbre de las trabajadoras tras la decisión del equipo de gobierno de no contratar a otras 26 educadoras -21 renovaciones y la cobertura de cinco vacantes- alegando problemas legales irresolubles de última hora.

La situación es desigual. Para algunos centros supone perder el 40% de la plantilla, caso de Colloto; para otros, el 10%, como en La Corredoria. Los planes del equipo de gobierno, anunciados el miércoles a los equipos directivos, con la ampliación a jornada completa de las medias jornadas; son eso, planes en los que trabaja la Concejalía de Personal. El cambio de jornada sería ahora permanente, después de que, en una consulta a las trabajadoras, estas rechazasen la ampliación temporal de sus contratos. Tampoco es la solución. «Lo que hacen faltan son manos, no más horas», explicaba ayer a la entrada de la Escuela Infantil Dolores Medio, la mayor de la ciudad, una de sus trabajadoras, Celeste Vázquez. No esta semana de periodo de adaptación, en la que los bebés acuden una hora al centro y acompañados de sus padres o abuelos, pero, advierte, Elena Alejandre, otra de las trabajadoras, «el periodo de adaptación es muy duro y son ocho bebés para una educadora».

En la escuela de Dolores Medio, en La Florida o en La Corredoria nadie tenía ayer aún claro cómo se organizará la actividad a partir de la próxima semana. Ni Personal ni Educación pudieron ayer precisar cuándo, si se puede, se ampliarán los contratos de las educadoras de las cinco horas, de las de media jornada, a las siete y media de las de completa. «No es fácil», opinaba ayer una educadora, «si tienes un hijo y pides reducción, igual no te la dan porque no pueden cubrir».

La situación se resolverá, según explicó el concejal de Educación, José Luis Costillas, a los padres de los pequeños ayer a quienes transmitió un mensaje de «tranquilidad», con la ampliación de las jornadas y a medida que salgan las sentencias. Catorce trabajadoras ya habían demandado al Ayuntamiento y del resto de afectadas que lo hará en los próximos días y se incorporen. «Mientras tanto, estamos colgadas», resume Alejandre.

Comité de empresa

Ayer el comité de empresa del Ayuntamiento hizo público en una rueda de prensa un comunicado en el que critica con dureza al equipo de gobierno por su decisión de «despedir a 22 trabajadoras» de las escuelas infantiles «sin haber tenido en cuenta la opinión de los representantes de los trabajadores». El comité, además, rechazó «las excusas» del equipo de gobierno para justificar su decisión. El responsable de Personal, Mario Arias, sostuvo que el despido se debía a un informe de Abogacía Consistorial del pasado mes de mayo, de cuyo contenido no habrían sido advertidos hasta la semana pasada: «Un regalo envenenado» del anterior equipo de gobierno, que, «en plena campaña electoral, decidió ocultarlo», sostuvo Arias.

El comité de empresa contó una historia bien distinta. El citado informe, dijeron, «era conocido, al menos, desde el pasado mes de julio» porque así se lo manifestó a los representantes sindicales, en una reunión acaecida el día 16 de ese mes, «por lo que estimamos hubo tiempo suficiente para buscar una solución». Los sindicatos firmantes -CSIF, STAO, CC OO y UGT- recuerdan, además, que el mismo concejal firmó un mes después, el 14 de agosto, «la lista de asignación de personal» para el curso 2019-2020.

La mayor parte de los padres seguía ayer en la distancia la polémica. «La madre está estudiando en la Universidad, para nosotros el servicio es imprescindible», relataba una abuela, enterada de la situación «por el periódico. Espero que la solucionen». Marta Soto, sin embargo, no sabía nada de las carencias de personal del centro en el que ayer debutaba su hija Aitana. Tampoco, Laura Doncel. Para Gonzalo Machado «es una putada grandísima» a las trabajadoras que debían atender desde ayer a sus gemelos, y ha acudido a algunas concentraciones de apoyo.

La semana que viene empieza el lío. Educación prevé tener que trasladar a varias trabajadoras del centro para poder atender los más afectados por el recorte y tapar con las ampliaciones de jornada parte del agujero causado. Las despedidas no volverán hasta que no haya sentencia, «pero qué va a pasar cuando tengamos el horario completo», se pregunta Eva Montes, de STAO.