La defensa proclama la inocencia del presunto asesino de Salesas

J.L.D.R. afronta una petición fiscal de 25 años de prisión, a la que se suma otra medida de libertad vigilada y la prohibición de residir en Asturias durante diez años

EFE

La defensa del hombre acusado de asesinar al compañero de piso de su exnovia, en el cuarto de basuras de un edificio en Salesas, en Oviedo, ha asegurado hoy que tratará de demostrar su inocencia con las pruebas que presentará en el juicio que se celebrará ante un tribunal del jurado.

La selección de los nueve candidatos y dos suplentes que conformarán el tribunal popular ha comenzado hoy en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial.

Las partes personadas en la causa tendrán que elegir a los 11 candidatos del jurado entre las 27 personas que hoy han sido convocadas a la sede judicial.

La abogada Sara González, que ejercita la defensa de J.L.D.R., ha explicado a los medios de comunicación que su línea argumental irá encaminada a probar su inocencia a lo largo de las cinco sesiones de la vista oral programadas para la próxima semana.

J.L.D.R. afronta una petición fiscal de 25 años de prisión, a la que se suma otra medida de libertad vigilada y la prohibición de residir en Asturias durante diez años así como al pago de una indemnización de 30.000 euros a cada uno de los dos hermanos de la víctima.

El acusado había mantenido una relación de pareja con una mujer, que había finalizado hacía 12 años, si bien seguía manteniendo en la fecha de los hechos -el 27 de junio de 2017- contacto asiduo con ella y un vínculo afectivo importante, por lo que «no podía soportar que compartiera casa con la víctima».

El acusado, que conocía la estructura y distribución de la finca, según la Fiscalía, se citó con la víctima «inventándose una excusa», en la planta -1 pasadas las 00:00 horas del 27 de junio de 2017, garantizando que a esa hora no habría nadie, ya que sólo acudía el portero a tirar la basura y su jornada laboral finalizaba a las 22:00 horas.

«Todo ello facilitaba que no apareciera ninguna persona que pudiera auxiliar a la víctima; ayudaba que se trataba de un habitáculo de escasas dimensiones, de tres metros cuadrados, ocupados en su mayor parte por seis contenedores, lo que dificultaba cualquier posibilidad de maniobra, defensa o huida por parte de la víctima».

Según el relato fiscal, el acusado, sobre las 00:04 horas del 27 de junio de 2017, se dirigió al edificio y, tras picar en el telefonillo en reiteradas ocasiones, aprovechando que un vecino salía del inmueble y dejaba la puerta del portal abierta, se introdujo en el mismo y bajó hasta la planta menos 1.

«Allí, con un cuchillo, esperó escondido y agazapado a que bajara para encontrarse con él, lo que sucedió entre las 00:04 y las 00:10 horas, intervalo de tiempo en el cual la víctima, tras abrirse en la planta menos 1 la puerta del ascensor fue a introducirse en el cuarto de basuras», expone en su escrito de calificación provisional.

En ese momento, de forma «repentina y sorpresiva», el acusado se situó enfrente de la víctima y le asestó dos puñaladas mortales, que le alcanzaron en el tórax y en la clavícula izquierda que le hicieron caer al suelo.

J.L.D. salió por el portal con las manos metidas en los bolsillos para esconder el cuchillo y que no fuera grabado por las cámaras de seguridad instaladas en el portal, de cuya existencia tenía perfecto conocimiento el acusado y huyó en dirección a la calle General Elorza de Oviedo.

El acusado abandonó a la víctima herida de muerte y falleció en torno a las 03:50 horas de la madrugada del día 27 de junio de 2017, sin que se apreciara la existencia de signos de defensa en el cuerpo.