«Denuncié, a pesar de la vergüenza, porque me robaron 640 euros»

Los dos transexuales acusados entrando en los juzgados junto a su abogada. /  ÁLEX PIÑA
Los dos transexuales acusados entrando en los juzgados junto a su abogada. / ÁLEX PIÑA

La Fiscalía mantiene la pena de prisión para los tres acusados de agredir a un hombre que contactó con ellos a través de un anuncio sexual

CECILIA PÉREZ

Decidió denunciar «a pesar de la vergüenza» y lo hizo porque le robaron 640 euros después de engañarlo y agredirlo a puñetazos, le llegaron a clavar un tacón de un zapato en la espalda. Esto, al menos, es lo que expuso la víctima a la que tres ciudadanos venezolanos (un hombre y dos transexuales) agredieron, presuntamente, tras citarle en un piso de uno de los edificios de Salesas, en el número 2 de la calle Nueve de Mayo.

Los hechos ocurrieron el pasado 20 de enero, después de que el denunciante contactara con ellos a través de un anuncio publicado en una web de contactos sexuales. El juicio se celebró ayer en el juzgado de lo Penal número 4 a puerta cerrada por expresa petición de las defensas de los acusados, ya que durante la sesión se visionaron grabaciones de contenido íntimo. En base a estos vídeos, los abogados de los tres procesados solicitaron su libre absolución porque «muestran todo lo contrario», aseguraron, a lo que denunció la víctima. Por contra, la Fiscalía del Principado de Asturias mantuvo las penas de cuatro años de prisión a cada uno de los acusados por un delito de robo con violencia.

La víctima, de origen marroquí, explicó en los pasillos de los juzgados, justo antes de que comenzara el juicio, que el día 20 de enero había contactado con uno de los acusados para mantener un encuentro sexual en el piso de Salesas. Tras un regateo por el precio fijado decidió no acudir a la cita. Fue de madrugada, y estando la víctima en Gijón, cuando recibió una llamada para que acudiera a la cita. En esta ocasión, el hombre acabó aceptando la proposición.

El denunciante contó que cuando llegó al piso, todo estaba oscuro: «No veía nada, solo había una luz muy suave en la habitación donde me llevaron». Ahí, uno de los transexuales le dijo que se quitara la ropa y se «pusiera cómodo en la cama». El hombre así lo hizo. En ese momento, siempre según su versión, aparecieron los otros dos acusados que lo cogieron y empezaron a agredirle mientras el tercero se llevaba la ropa a otra habitación. «Me pegaron puñetazos por todas partes y uno de ellos me clavó un tacón», explicó.

En un momento dado, la víctima dijo que se quedó a solas con uno de los agresores, también transexual, momento que aprovechó para escapar del piso. Antes, de la vivienda había salido uno de los procesados, presuntamente con los 640 euros de la víctima. «Si me hubieran robado 50 euros no habría denunciado porque me da vergüenza», explicó pero ante la cantidad de dinero sustraída decidió dar el paso porque «esto le puede pasar a cualquiera y estoy seguro de que ya lo han hecho más veces», señaló.

La víctima también contó que los agresores le manipularon el móvil hasta el extremo de modificarle su perfil de whatsapp. «Un día me llamó mi jefe para preguntarme qué tenía escrito en el móvil. No entendí nada hasta que vi que me habían puesto en mi perfil que soy maricón y me acuesto con transexuales», aseguró.

Junto a él también declaró un vecino del edificio, con veinticinco años residiendo en el inmueble a sus espaldas. «Llevamos años soportando los gritos, los taconazos y los ruidos que generan los inquilinos de estos pisos», denunció. La noche de los hechos escuchó las voces provenientes de la vivienda y decidió llamar a la Policía. «Salí al pasillo con mi móvil, vi a la víctima en calzoncillos y grabé como dos personas le tiraban la ropa al pasillo. Él salía lleno de golpes». Dijo que decidió tomar las imágenes para «aportar pruebas» de lo que sucede en ese inmueble ubicado en el número 2 de la calle Nueve de Mayo.

Precisamente por ello, uno de los presuntos agresores le arrebató el teléfono. «Salí tras él pero me lo tiró al suelo y lo rompió». El juicio ha quedado visto para sentencia.