Un grupo de operarios comenzó ayer el derribo de la antigua central eléctrica de la fábrica de armas de Trubia, que se encuentra en estado ruinoso. Los trabajos comenzaron a realizarse por el interior del recinto y por el exterior se instaló una grúa que obligó a cortar a la circulación un carril de la AS-228. El tráfico estuvo hasta media tarde regulado por dos semáforos.
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