Los Recreantes Carlistas de Navarra representarán el Desarme original

Autoridades, cofrades del Desarme y nuevos embajadores, durante la presentación de las jornadas del Desarme en la taberna Salcedo. / H. ÁLVAREZ/
Autoridades, cofrades del Desarme y nuevos embajadores, durante la presentación de las jornadas del Desarme en la taberna Salcedo. / H. ÁLVAREZ

Afrancesados e isabelinos medirán sus fuerzas para conmemorar la cita gastronómica con actores de Asturias, León, Navarra y San Sebastián

A. A.OVIEDO.

Durante la primera guerra carlista, en octubre de 1836, la resistencia ovetense repelió el ataque del sublevado Pablo Sanz y Baeza, y truncó su intención de tomar la ciudad. El hecho sirvió para adquirir el 'benemérita' del escudo. Años más tarde, al finalizar el último de los enfrentamientos entre afrancesados e isabelinos, en 1876, toda España festejó el Desarme de las tropas con fiestas, desfiles y comidas copiosas. Nacía una tradición, la del menú del Desarme, y este año, para celebrar además la adquisición del título de Fiesta de Interés Turístico Regional, cien figurantes venidos de Navarra, San Sebastián, León y Asturias desarrollarán la recreación histórica de las batallas que dieron origen a la cita gastronómica. Todo ello, con un colaborador fundamental, según ha podido conocer este diario, Los Recreantes Carlistas de Navarra.

Así, la iniciativa, impulsada entre la patronal de Hostelería y Turismo del Principado (Otea), la Cofradía del Desarme y la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF), contará con la ayuda de una de las entidades más reconocidas del panorama nacional en cuanto a la recreación de este tipo de hechos históricos.

De ese modo, cerca de un centenar de actores y figurantes ataviados con sus uniformes originales, bayonetas, reproducciones exactas de los cañones de la época y caballos simularán las escaramuzas y batallas de los dos bandos enfrentados durante los días 19 y 20 de octubre.

Y es que, según el cofrade mayor de la Cofradía del Desarme, Miguel Ángel de Dios, «serán unos días grandiosos». «Desde que comenzamos en esto, vimos que era muy necesario darle a la fiesta la dimensión que tienen, en otras ciudades, festividades como la de Moros y Cristianos», expuso el cofrade. «Y nuestros objetivos están empezando a cumplirse», matizó.

Por eso, todo comenzará el sábado, a las ocho de la mañana, con la llegada a la capital asturiana de las tropas y la instalación del campamento militar de ambos bandos en el parque de Invierno, donde quedarán ubicados durante todo el fin de semana. Después, a las doce del mediodía, los batallones acudirán a la plaza del Ayuntamiento, unos por la calle Magdalena, y otros por la calle Oscura, donde serán recibidos por las autoridades y representantes de los colectivos organizadores. Allí, escucharán el pregón del Desarme y tendrá lugar la primera escaramuza urbana en la plaza de la Catedral. Ya por la tarde, carlistas e isabelinos desfilarán por las calles de la ciudad al ritmo de la Agrupación Musical San Salvador.

La batalla del puente

Será el domingo cuando, con cañones y caballería sobre el puente del parque de Invierno, tenga lugar la recreación de la gran batalla. La contienda podrá ser seguida desde el paseo del parque, que ofrecerá una visión panorámica del gran enfrentamiento.

Al final, con los cañones aún humeantes y las bayonetas descargadas, los ejércitos sellarán la paz en el improvisado campo de batalla y degustarán, de vuelta en el campamento, el menú del Desarme, que será servido por los miembros de la Cofradía.

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