La destreza de los pequeños buscadores de oro

Dos participantes durante la semifinal de bateo de oro en el patio de la Escuela de Minas. / MARIO ROJAS
Dos participantes durante la semifinal de bateo de oro en el patio de la Escuela de Minas. / MARIO ROJAS

Los niños fueron los protagonistas de este campeonato en el que se valoró la rapidez y la habilidad para hallar las cotizadas pepitas | El concurso de bateo del Certamen de Minerales de la Escuela de Minas reunió a 15 participantes

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Ya fuese con mucho brío, con más delicadeza, más lento o más rápido, los diez finalistas que ayer participaron en el concurso de bateo de oro de la Escuela de Minas, dentro del certamen de Minerales, Gemas y Fósiles, demostraron que tienen más que controlada la técnica de los buscadores de oro.

El concurso comenzó a las once de la mañana en las dos categorías participantes, alevines e infantiles. La final se decidió al mediodía en un concurso donde la rapidez y la destreza para hallar las pepitas de oro fueron la baza para llevarse el campeonato en el que participaron quince concursantes.

Los primeros en participar fueron los cinco clasificados en la categoría alevín. Diez minutos para encontrar cinco pepitas de oro. Batea en mano, bien remangados y con mucho ánimo los cinco concursantes iniciaron la tarea. No era fácil.

Primero sumergir la batea con la arena en el agua, menearla con movimientos circulares, depositarla en el agua, volver a mojar, mirar, excarvar y ¡bingo!. En tan solo dos minutos y treinta y cuatro segundos, Victoria Álvarez pronunció la palabra mágica: «Stop». Eso significó que había logrado extraer las cinco pepitas de oro y en un tiempo récord. Fue la ganadora en la categoría alevín, toda una experta que ya cuenta con cuatro copas de este campeonato que para ella ya es todo un clásico. «Hay que ir despacio y cuando te quede poca arena empezar a dar vueltas a la batea para encontrar las pepitas», explicó la ganadora. El segundo puesto fue para María Ríos y Marcos Jardón quedó en tercer lugar.

En la categoría infantil, el triunfo fue para Lucía Aparicio con un tiempo también récord, de un minuto y cincuenta y siete segundos. Dos segundos menos hizo su compañero Sergio Estrada pero fue penalizado por perder una pepita, de ahí que quedara en segundo lugar. «Esto es como una tradición y me divierte mucho», aseguró Lucía Aparicio. El tercer premio fue para Marta Ríos. Todos se llevaron una copa como trofeo, una pepita de oro y la satisfacción de haber realizado un buen bateo.

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