«Me detuvieron por yonqui, sé que no soy un santo pero no soy un asesino»

«Me detuvieron por yonqui, sé que no soy un santo pero no soy un asesino»
José Luis Díaz Ramos, absuelto del crimen de Salesas, ayer en la redacción de EL COMERCIO. / P. LORENZANA

«Solo sé que me volvieron loco durante este proceso; quiero que me paguen por todo el tiempo que estuve preso»

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

José Luis Díaz Ramos (Oviedo, 1967) lleva cinco días en libertad tras pasar año y medio en prisión. El pasado viernes, un jurado popular lo declaró no culpable del asesinato de José Manuel Fernández Vázquez, 'Lolín'. Su cadáver apareció con dos puñaladas en el cuarto de basuras del número 8 del edificio de Primo de Rivera, el 27 de junio de 2017, un suceso bautizado como el crimen de Salesas. Tras tomar contacto con su nueva realidad, da una entrevista a EL COMERCIO para dejar claro que su detención «fue un despropósito». En un tono tranquilo y afable, asegura que está convencido de que el verdadero culpable «acabará cometiendo un error» y pondrá fin a lo que, en principio, parece un crimen perfecto.

-Un jurado popular le acaba de declarar no culpable del crimen de Salesas. ¿Cómo se siente?

-Me siento muy bien, aunque tampoco vamos a decir que me hicieron un gran favor porque las cosas eran evidentes, no había nada en contra mía. Pero hicieron muy bien su trabajo, yo tenía mis dudas.

-¿Dudas de qué tipo?

-No es nada que no se sepa porque yo ya he estado más veces detenido, pero lo que yo he pasado con este tema todavía no lo he asimilado. No te voy a mentir, yo esperaba a que me cayeran los veinticinco años.

-¿Y por qué si estaba tan convencido de su inocencia?

-Lo pensé en cuanto la Policía entró en casa de mi madre a registrar su habitación y la mía. Pusieron la casa patas arriba para llevarse solo la ropa que yo llevaba la noche del crimen, fue todo mirar por mirar, porque lo que iban buscando ya lo tenían nada más llegar. Yo les dije dónde lo tenía, era mi ropa que estaba sin lavar. El resto fue un extra.

-¿Qué fue lo primero que hizo el día que recuperó su libertad?

-No te voy a mentir, cogí y me fui de marcha hasta las cuatro de la mañana, solo, y me lo pasé muy bien. Escuché música y desconecté porque esto me superó. Que a mí me detuvieran sin pruebas por un asesinato fue un despropósito. No había nada, no sé cómo la jueza lo permitió.

-¿Cómo vivió ese instante en el que el jurado popular lo declara no culpable del asesinato de 'Lolín'?

-Pensé que me estaban condenando porque no entendía lo que decían hasta que me di cuenta. No sé cómo lo viví, imagínate, si me hubieran declarado culpable me hubieran estropeado la vida por completo, veinticinco años en prisión con la edad que tengo me hubieran destrozado.

-Ha pasado un año y seis meses en prisión por el asesinato de José Manuel Fernández Vázquez y la justicia, de momento, le ha declarado inocente. ¿Qué sentimientos le produce?

-Yo pensaba mucho en Iñaki Urdangarín que con todo lo que hizo, y está demostrado, pueda lograr el tercer grado, salir de prisión... y a mí, que no tenían nada, no me pusieron ni fianza. Lo mío fue una caza de brujas porque hay muchas cosas que no entiendo.

-¿Cómo qué?

-La chica que declaró contra mí.

-Se refiere a la prostituta que vivía en el edificio y a la que usted fue a ver a su casa, para drogarse, la noche del crimen.

-Sí. Yo siempre me porté bien con ella.

-Fue la que le acusó en sede policial, dijo que usted quería matar a 'Lolín' por celos ya que compartía piso con su expareja.

-Pensé que ella estaba implicada en el tema y lo sigo pensando.

-Lo dice muy convencido. ¿Tiene alguna idea de quién pudo asesinar a 'Lolín'?

-Amigos de esta mujer.

-¿Esto se lo comentó a la Policía?, ¿se la investigó?

-A mí me consta que algo hubo porque para estar ocho meses con un secreto de sumario es porque estaban buscando algo.

-¿Por qué iban a querer matar a 'Lolín'?

-No sé. Solo sé que a mí me volvieron loco.

-¿Por qué cree que le detuvieron a usted?

-Porque era un yonqui y por mis antecedentes penales, porque sé que no soy un santo pero de eso a ser un asesino, no.

-Usted estuvo en la cárcel por un intento de homicidio.

-Sí, pero fue en defensa personal por una reyerta entre toxicómanos. Él me pinchó y yo perdí el norte y me cegué. Estuve tres años en prisión por ello.

-¿Piensa emprender acciones legales contra el proceso policial que desencadenó su detención?

-Por supuesto y quiero que me paguen por todo el tiempo que estuve preso. Luego está mi madre, que la van a desahuciar por haber gastado todo su dinero y haber pedido dos créditos con esta historia. Ahora tiene que irse con mi hermana y mi cuñado para Tenerife. Tuvo que soportar los comentarios de la gente que la llamaban 'la madre del asesino del cojo'. Una mujer de 73 años no es una losa fuerte y creo que debería ser más indemnizada ella que yo.

-¿Sabe a cuánto puede ascender esa indemnización?

-No tengo ni idea, pero ¿cuánto vale un día en prisión por un delito que no has cometido?, ¿qué valor tiene eso?

-¿Se puede sacar algo bueno de su estancia en prisión?

-Sí, que a mí me salvaron la vida porque me hubiera muerto en la calle. Yo ingresé pesando 42 kilos, me tenían que ayudar dos ordenanzas. Pero también te digo que prefiero morirme en la calle por haber metido la pata que morirme en la cárcel por algo que no hice. Si me llegan a condenar, me hubiera muerto en prisión.

-Cuando piensa en 'Lolín'. ¿Qué le viene a la cabeza?

-Lástima porque estaba enamorado de la persona equivocada porque Olga no era moco de pavo y me imagino que 'Lolín', con lo noble que era, vivía para Olga.

-¿Se ha puesto en contacto con su familia?

-No, ni quiero porque la hermana sabe que desde que me presentaron a 'Lolín' siempre me porté bien con él, incluyendo que le salvé la vida de un intento de suicidio que tuvo.

-¿Este asesinato ha sido un crimen perfecto?

-Yo pienso que el que lo hizo, no sé como lo pagará, pero quien lo hizo va a cometer un error y se acabará comprobando su ADN con los restos que se encontraron en el cuchillo que apareció junto a 'Lolín' y en la colilla.

-¿Qué ha aprendido de todo esto que le ha sucedido?

-En el calabozo de juzgados, mientras esperaba el veredicto, el Policía que me custodiaba me preguntó que qué pensaba. Le contesté que me daba vergüenza ser español por haber sido detenido siendo inocente.

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