«Díaz nos ha prometido que San Mateo volverá a la plaza de Alfonso II en un año»

Pedro Caramés, en el Bulevar de la Sidra, la calle Gascona. / PABLO LORENZANA
Pedro Caramés, en el Bulevar de la Sidra, la calle Gascona. / PABLO LORENZANA

El presidente del colectivo sidrero afirma que Gascona es el principal foco turístico de Oviedo y advierte que «las fiestas no pueden irse del centro»

ALBERTO ARCEOVIEDO.

Pedro Caramés, dueño de La Finca y presidente de la Asociación de Sidrerías de Gascona, el Bulevar de la Sidra, aún no se ha ido de vacaciones. Acaba de ser padre de su primer hijo y, aunque con menos horas de sueño de lo habitual, «el negocio no se atiende solo». Entre el trasiego matutino de turistas, encuentra unos minutos para charlar con EL COMERCIO y advertir, además de celebrar unas cifras de negocio que se cuentan en miles de visitantes al día, que las cercanas festividades de San Mateo «deben formar parte» del Oviedo Antiguo. Así se lo adelantó la edil de Autorización de Festejos, Covadonga Díaz, y así los esperan los sidreros de cara al año próximo.

-La calle Gascona se les queda pequeña.

-Por la calle Gascona pasan decenas de miles de clientes a la semana. Es muy difícil contabilizarlos. Entre las doce sidrerías damos miles de comidas y cenas al día. Las mesas no se quedan vacías. Gascona tiene vida. Nos hemos dado cuenta de que ahora el turista espera cada vez más, pero siguen viniendo. Quizás el mejor dato de todos, sean los cuatrocientos puestos de trabajo que se crean en esta calle. En verano aumentamos la plantilla fija de todas los sidrerías con más de cien de refuerzos.

-¿Han aumentado las ventas con respecto al verano anterior?

-El verano pasado fue excelente y este está siendo bueno. La de 2018 fue una temporada de referencia. Hay que tener en cuenta que en Oviedo, el factor principal es el tiempo. Nos vienen mejor los días nublados para estar con la capacidad al 100%.

-¿El turismo se focaliza en la calle Gascona?

-El eje principal del turismo en la ciudad está en esta zona. La Catedral, el Antiguo y Gascona se llevan la palma. Salvo aquí, el resto de Oviedo pierde. El turista busca la excelencia gastronómica asturiana, y aquí se la ofrecemos. Tenemos que trabajar mucho para ello, pero podemos decir con orgullo que el 95% de los turistas que vienen a Oviedo pasan por aquí.

-El futuro de la ciudad...

-Más bien es una parte muy importante del presente. La hostelería, y Gascona, está tirando del carro y aguantando el tipo a falta de otro tipo de industria. Aquí priman los servicios. Nuestro objetivo es convertir a Oviedo en una ciudad agradable para los visitantes.

-¿Qué tenemos que hacer para competir con otras?

-Tenemos un lastre: las comunicaciones. Oviedo no puede renunciar a la llegada del AVE para poder competir con las ciudades hermanas. Un ejemplo, León siempre ha estado por detrás, pero con la llegada del AVE la cosa ha cambiado mucho. Tenemos que aspirar a eso.

-Ya van veinte años de Bulevar de la Sidra, ¿qué hacer para que sean otros veinte?

-Nos ha costado mucho sacar adelante la marca Bulevar de la Sidra. Gascona es la primera división de la hostelería. Los que llevamos menos años aquí y venimos de otros negocios, se lo debemos todo a hosteleros de la vieja guardia como Paco Colunga o César Suárez. Por eso, ahora el futuro está en la promoción y en el aprovechamiento de las oportunidades que traen consigo las nuevas tecnologías. La cultura y la tradición de Asturias no es incompatible con internet

-Han estado obligados a retirar el cartel luminoso de la calle, ¿ya hay alternativas?

-Vivimos en el mundo del 'selfie' y eso es una realidad. Los turistas necesitan algo con lo que hacerse la foto de rigor, y el letrero era un clásico. Lo tuvimos que retirar, sí, pero ya estamos trabajando con el concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta, y con los técnicos del área para encontrar una solución. Ya están en marcha nuevos diseños de señalización de la calle. Tenemos que ofrecer ese recuerdo.

-Su propuesta es clara, apostar por la tradición asturiana. ¿Es un mero imán?

-Va mucho más allá. Gascona es un homenaje diario al campo, al mar y a la cultura asturiana. A excepción de la sidra, que cuenta con grandes productores, la mayoría de nuestros proveedores son pequeños. Apostamos por el comercio de proximidad, de calidad y asturiano. No puede ser de otra manera. Los artesanos, los agricultores y los pescadores también forman parte del Bulevar de la Sidra, y todas las propuestas de actividades que hacemos (como la del mercadillo tradicional, recurrido por algunos vecinos y tumbado por los tribunales) van en esa línea promocional. Algunas de ellas, reportan más gastos que beneficios.

-¿Cuáles son los retos de Gascona de cara al futuro?

-La transformación digital y las colaboraciones con otras entidades. Ya estamos trabajando en el diseño de paquetes turísticos conjuntos con el Museo de Bellas Artes de Asturias. Queremos extender la marca y conseguir que la cultura sidrera sea declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

-¿La nueva ley antitabaco les pasará factura?

-La legislación tiene que ser firme, porque implica inversiones importantes en los locales. No puede ser que esté cambiando cada pocos años. Queremos leyes que velen por la salud de los ciudadanos y no para recaudar fondos.

-¿Qué tratará de implantar o cambiar durante su presidencia?

-Tengo la suerte de haber recogido el testigo de Colunga. Ahora solo tengo que mantenerlo, hacerlo crecer y modernizarlo

-¿Cuál es la relación entre los sidreros de la asociación?

-Vamos todos a una. No hay competencia.

-¿Y con otros colectivos hosteleros?

-Muchos de nosotros somos socios, a título individual, de la patronal de Hostelería y Turismo (Otea). La relación es cordial. El Bulevar es otra cosa, tenemos un producto que nos une y por el que luchamos.

-¿San Mateo también tendría que ser para Gascona?

-Las fiestas no pueden irse del centro. Aun así, entendemos que haya podido haber complicaciones. Por el momento, nos ceñimos a la promesa de la concejala de Autorización de Festejos, Covandonga Díaz, que nos aseguró en una reunión que San Mateo y los conciertos volverán a la plaza de Alfonso II en un año. No pedimos nada multitudinario, simplemente orquestas o veladas musicales menores que lleven gente. Tampoco nos ponemos en pie de guerra con las casetas o los chiringuitos, nuestro lugar de trabajo es esta calle, y así seguirá siéndolo.