Diez años del espeluznante crimen de Vallobín

Los operarios de la funeraria trasladando el cuerpo de María Luisa Blanca, que sufría una discacidad. / M. R.
Los operarios de la funeraria trasladando el cuerpo de María Luisa Blanca, que sufría una discacidad. / M. R.

Los asesinos ahogaron a María Luisa Blanco, que apareció descuartizada en la nevera | El hermano de la víctima, Pablo Blanco, cumplirá su pena íntegra en los próximos días después de llevar dos años en libertad tutelada en Pumarín

ALBERTO ARCEOVIEDO.

Hoy, 24 de junio, se cumplen diez años del crimen de Vallobín. María Luisa Blanco apareció descuartizada en el frigorífico de su domicilio de la calle Mariscal Solís: su cabeza estaba en el congelador, el cuerpo en la nevera. Un macabro caso que conmocionó a todo Oviedo. La víctima tenía 36 años y sufría una discapacidad, por lo que se valía de una silla de ruedas. Su muerte fue una auténtica tortura, la obligaron a permanecer en pie mientras la golpeaban con una barra, después la ahogaron obligándola a beber una botella de whisky y, una vez sin vida, su hermano la descuartizó en la bañera.

En un primer momento el hermano de la fallecida, que sufre una minusvalía y un retraso mental diagnosticado, se autoinculpó, aunque pronto cambio su versión apuntando a Jesús Villabrille y Cristian Mesa, que, junto a Larisa, la novia del primero y menor de edad, vivían en casa de los Blanco, en la que los episodios de maltrato y extorsión económica a la familia eran casi diarios. El juez consideró que participaron en el crimen (Larisa como inductora) y añadió una suerte de delitos hasta sumar penas de más de 140 años de prisión, que después el Supremo rebajó.

LAS CLAVES

Crimen
El truculento crimen de Vallobín en el que mataron y descuartizaron a María Luisa Blanco, de 36 años, cumple diez años.
Cárcel
Pablo Blanco, hermano de la asesinada, ha cumplido ya sus diez años de condena, pero lleva desde 2017 en libertad tutelada. Vive en Pumarín.
Larisa
La novia de Villabrille y menor de edad entonces, Larisa, ha cumplido sus diez años de condena en un centro de menores.

Justamente, antes de que termine este mes, el hermano de la víctima, Pablo, cumplirá su condena de diez años y dos días de cárcel (nueve por asesinato, dos meses por un delito de maltrato habitual y diez meses por un delito de lesiones). Eso sí, lo hará en libertad, ya que lleva dos años viviendo en un piso de acogida de la asociación Albéniz en Pumarín. En un principio fue condenado a 28 años y cinco meses, pero el Tribunal Supremo redujo la pena a esos diez años.

Jesús Villabrille, en cambio, permanece en el penal de El Puerto de Santa María; y Cristian Mesa, en la cárcel de León. El primero está considerado como el cerebro de los acontecimientos que desembocaron en el espeluznante asesinato de María Luisa: cumple una condena de 77 años de cárcel. Sobre Mesa pesan 62 años. Si no median permisos, ambos deberían cumplir 30 años de internamiento.

Hubo una cuarta protagonista en el crimen . La novia de Villabrille, Larisa. Fue procesada por el Juzgado de Menores y condenada a diez años de internamiento en Sograndio, que acaba ahora de cumplir, porque, entre otras cosas, «no hizo nada por evitar el crimen».

«Escena demencial»

El crimen se descubrió el 25 de junio de 2009, dos días después de que mataran y descuartizaran a la víctima. Fue una llamada a la Policía Nacional por parte de Jesús Villabrille, inquilino de la casa de Vallobín, la que alertó a los agentes. Dijo que tras un viaje a Madrid, inexistente, según se demostró más tarde, se encontró el cuerpo de la mujer troceado en la nevera.

En el 'piso de los horrores', María Luisa Blanco vivía con su madre María Rosario y su hermano Pablo. Este último fue el que se hizo amigo de Cristian, y le llevó a vivir a su casa. Después, se sumaron como inquilinos Jesús y Larisa, padres entonces de un bebé. Ahora es un niño de 11 años.

La convivencia fue espeluznante. Villabrille, apodado 'El duque', apoyando en Larisa, comenzó a maltratar a la familia Blanco, «intelectualmente débil» y cuyos integrantes «rozaban la discapacidad». Villabrille, el cerebro, se aprovechó de ello, se quedaba con el dinero de los Blanco y era violento con ellos. En este marco, María Luisa encontró la muerte. Los agentes de Policía que accedieron a la vivienda se toparon con una «escena demencial». Así quedó relatado en una de las primeras descripciones policiales.

Jesús Villabrille | Cerebro del asesinato

Cumple 77 años de condena en el penal de El Puerto de Santa María como cerebro del asesinato

Cristian Mesa | Colaborador directo

Afronta una pena de 62 años de cárcel como participante del crimen de María Luisa Blanco

Pablo Blanco | Hermano de Maria Luisa

Condenado a 28 años y 5 meses, el TS redujo su condena a diez y en 2017 quedó en libertad tutelada

Larisa | Novia de Villabrille

Fue condenada a diez años de internamiento en un centro de menores y está a punto de salir en libertad