El Ejército tacha de «alarmante» el retraso de los prototipos del 8x8

La fábrica de armas de Trubia espera recibir una importante carga de trabajo con la construcción de las barcazas del 8x8. / PIÑA
La fábrica de armas de Trubia espera recibir una importante carga de trabajo con la construcción de las barcazas del 8x8. / PIÑA

Santa Bárbara, que aún no ha firmado el contrato de los blindados con Defensa, entregará los demostradores en mayo para las pruebas tácticas

ALBERTO ARCEOVIEDO.

El Ejército de Tierra muestra su preocupación. El nuevo retraso en la entrega de los cinco demostradores del VCR (Vehículo de Combate sobre Ruedas) 8x8 'Dragon' hasta el próximo mes de mayo no ha sentado bien entre los uniformados. Tanto es así, que el jefe del Mando de Apoyo Logístico, el teniente genera,l Ramón Pardo de Santayana, tachó de «alarmante» la situación actual del proyecto armamentístico. Lo hizo, en declaraciones a Infodefensa durante la clausura del foro Ejército-Empresas, celebrado en Toledo durante la semana pasada, y en el que, entre otras empresas de armamamento, participó la filial española de General Dynamics, Santa Bárbara Sistemas.

En un primer momento, la entrega de los vehículos estaba prevista para el mes de noviembre de 2018. Una fecha que fue postergada hasta el pasado julio y pospuesta, de nuevo, hasta mayo de 2020. Por tanto, con el nuevo anuncio, la Brigada de la Legión deberá esperar aún un poco más por los carros que desbancarán a los vetustos BMR. No obstante, y según habían confirmado a este diario fuentes del sector, dos de los cinco prototipos «ya están casi listos». Los planes de Santa Bárbara pasan por entregar la mitad de los demostradores antes de que finalice el plazo inicial y dejar el resto para la fecha límite.

En ese sentido, será dentro de ocho meses cuando la UTE formada por Santa Bárbara, SAPA y que lidera Indra, los entregue al Ejército para su evaluación en el campo de maniobras y tiro de la Legión en San Viator, en Almería. Allí, los prototipos, ya equipados con los últimos adelantos tecnológicos, se someterán a una serie de pruebas, minas incluidas, en las que se validarán la seguridad, su empleo como observador avanzado de artillería, el grupo propulsor y los sistemas de información y comunicación. Además, uno de los vehículos, que en estos momentos continúan en fase de construcción en la factoría de Sevilla, será destruido durante los ensayos.

Mientras tanto, y si bien la nueva prórroga en la entrega de los demostradores podrá suponer retrasos añadidos en la Fábrica de Armas de Trubia, la sombra del «Dragon» aún tardará al menos un año en materializarse.

El Ministerio de Defensa ya adelantó que adjudicará de forma directa, sin pasar por la Ley de Contratos del Sector Público, los 2.083 millones de euros del acuerdo para la construcción de los blindados alegando «motivos de seguridad nacional». Las partes todavía no han firmado.