«Lo encontramos con un golpe en la cabeza y rodeado de sangre»

«Lo encontramos con un golpe     en la cabeza y rodeado de sangre»
Trabajadores de la funeraria trasladan el cuerpo de Luis Zarzuelo, que apareció ayer muerto en su piso en el número 15 de la calle Menéndez y Pelayo. / ÁLEX PIÑA

La Policía investiga el fallecimiento del octogenario Luis Zarzuelo, hallado sin vida por su familia en Ciudad Naranco

R. AGUDÍN / S. NEIRA

No respondía al timbre ni al teléfono. Y la persiana continuaba bajada. Así saltó ayer por la mañana la alarma de que a Luis Zarzuelo Álvarez, un octogenario que vivía en un primer piso del número 15 de la calle Menéndez y Pelayo, podía haberle ocurrido algo. Cuando su hijo José y su nuera, María Jesús Rodríguez, se acercaron al domicilio se confirmaron sus temores: yacía muerto. «Lo encontramos en el pasillo, con un golpe en la cabeza y rodeado de sangre. Ya estaba frío. No sabemos qué pudo pasar», relató el hombre.

La Policía Nacional abrió ayer una investigación para esclarecer la causa del fallecimiento. Los resultados de la autopsia, que se conocerán hoy, arrojarán luz. Agentes de la Científica indicaron ayer a la familia que todo apunta a causas naturales, aunque no descartaron oficialmente ninguna hipótesis al presentar un golpe.

Eran las diez y media de la mañana cuando la limpiadora intentó acceder a la casa. A su vez, fue una vecina quien avisó a la familia y esta, tras entrar en el piso, a los servicios de emergencia sobre las doce del mediodía. Durante más de cinco horas, policías de la Científica analizaron con detalle el interior del domicilio. Entraron y salieron varias veces del portal hasta pasadas las cinco de la tarde, cuando se retiraron con bolsas de basura. Casi una hora antes, pasadas las cuatro de la tarde, operarios de una funeraria sacaron el cuerpo del domicilio y lo cargaron en el furgón con destino al Instituto de Medicina Legal.

«La Policía tiene mi número, nos llamarán cuando sepa algo», indicó ayer José Zarzuelo, que pasó la jornada en la calle aguardando nuevas noticias junto a su mujer e hijos.

Conmoción

El suceso causó conmoción y curiosidad en Ciudad Naranco. Luis era un hombre «tranquilo» que se había quedado viudo de Vicentina Fernández hace una década. «No tenía ninguna enfermedad que no sean los achaques propios de la edad», explicó su hijo.

Su nuera es conocida en Ciudad Naranco ya que regenta un quiosco en la esquina entre Augusto Junquera y Torrecerredo. Precisamente fue frente al negocio la última vez que vio a Luis con vida: «El sábado al mediodía estaba bajando la persiana y pasó por delante. El domingo trabajé y mi marido fue al pueblo». Tras recibir el aviso ayer, fue ella quien le recomendó entrar juntos al piso del fallecido. «Lo tocó mi marido y ya no respiraba», se lamentó.

La familia ya sufrió una desgracia en 2010. Uno de sus dos hijos resultó herido de gravedad en un atropello en la calle Augusto Junquera cuando circulaba con su bicicleta por una acera. El menor tardó en recuperarse. Ayer permaneció junto a su hermano y sus padres en las inmediaciones del portal de su abuelo, a la espera de los avances en la investigación.

 

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