El equipo de gobierno de Oviedo aprueba por tercera vez el proyecto para rehabilitar la muralla

El equipo de gobierno de Oviedo aprueba por tercera vez el proyecto para rehabilitar la muralla
La vegetación cubre el tramo de la muralla que se conserva junto a la calle Paraíso. / ÁLEX PIÑA

La ejecución de los trabajos asciende a 693.698 euros y se acometerán en tres fases: desbroce, estudio y recuperación

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Dice el refranero que a la tercera va la vencida. También que no hay dos sin tres. El equipo de gobierno aprobó la semana pasada el proyecto para la rehabilitación y limpieza de la muralla medieval, el mismo, idéntico, al que quedó embarrancado el año pasado en el proceloso proceso de la tramitación administrativa municipal. Tras el visto bueno, estadio donde quedó frenado a la primera cuando la entrada en vigor de la nueva ley de contratos del sector público obligó a rehacerlo de manera conjunta y no por lotes como estaba previsto, quedará financiarlo y sacar a licitación la actuación. Para ello, Economía tendrá que lanzar la modificación del presupuesto necesaria para cumplir la Ley de Estabilidad y diseñar el plan económico financiero, pasos necesarios, ambos, para que el Principado conceda el visto bueno al préstamo de 30 millones de euros con el que se pretenden financiar las inversiones del año en curso. No hay cuarto malo, teniendo en cuenta que el presupuesto municipal se aprobó en déficit y superando la regla de gasto.

Sin embargo, con el paso dado, el desbroce de las zarzas que crecen sobre la defensa medieval está más cerca. Que la pasada semana Urbanismo llegara a un acuerdo con EdP para comprar la Fábrica de Gas, al otro lado de la calle Paraíso, el conjunto muralla-fábrica adquiere renovada importancia en los planes de revitalizar el Oviedo Antiguo.

Infraestructuras trata desde comienzos de 2017 de acometer el desbroce para recuperar el esplendor de uno de los pocos vestigios de la muralla medieval y de la que se conserva el tramo de la citada calle Paraíso. Su estado es conocido, la muralla presenta zarzas, piedras desprendidas, construcciones posteriores adosadas a la defensa y grafitis. El trabajo para adecentarla se deberá hacer con sumo cuidado para no dañar ninguna de las piedras de una fortificación declarada Monumento Nacional en 1931. Para las tres fases de los trabajos se han presupuestado 693.698 euros.

Tras la poda, según el proyecto, el adjudicatario de los trabajos realizará un estudio petrológico para conocer «cada una de las piedras» de la muralla y decidir con qué productos consolidarla. Mediante una fotogrametría se realizará un estudio en profundidad para comprobar el estado de la estructura original con la intención de que la reconstrucción sea lo más exacta posible y que en ningún momento se modifique el alzado original. Cuando este proceso esté listo, se entregará a los técnicos de Dirección General de Patrimonio Cultural un documento para su aprobación.

Una vez obtenido el visto bueno, se eliminarán los elementos añadidos sobre la muralla en las últimas décadas. Esos que han distorsionado la imagen real de la fortificación y que han influido negativamente en esta estructura para más tarde consolidar los cantos que están a punto de desprenderse. También se limpiará toda la suciedad acumulada y se realizará un tratamiento de juntas con el único objetivo de que la maleza no vuelva a brotar. Por último, se consolidarán las piedras restauradas y se protegerán para evitar que a corto plazo este símbolo de la ciudad vuelva a su estado de deterioro.

Eso es lo que está previsto por el momento para la muralla, aunque la intención es ir más allá. El Ayuntamiento dejará para más adelante el plan redactado por el arquitecto José Ramón Fernández Molina para revalorizar el monumento. En él, Fernández Molina propone recuperar el paseo superior de ronda de la muralla, peatonalizar la calle Paraíso e incluso rescatar el plan especial de Francisco Polo para instalar un ascensor desde la Fábrica de Gas hasta la puerta del museo Arqueólogico que salve la muralla.

En una reciente entrevista con este diario, el arquitecto explicó que la muralla se encuentra «secuestrada por el proceso de la historia» y que, aislada, es «más un estorbo que otra cosa». Asimismo mostró su preocupación por demostrar de «manera fehaciente» su titularidad pública en cuanto a las construcciones adosadas a la estructura principal.

En cuanto a la puesta en valor del BIC, advirtió de los riesgos de una peatonalización de la calle Paraíso si no se complementa con usos diversos en los que la Fábrica de Gas tiene que jugar un papel preponderante. El redactor del proyecto propone, además, técnicas no necesariamente materiales para dar a conocer la muralla. Desde realidad virtual a iluminación monumental dejando, para el final de la actuación la recuperación del paseo de ronda sobre la parte superior del conjunto.

En el proyecto se avanzan ideas de planeamiento y gestión cultural más allá que la mera obra de rehabilitación. «Lo que sí sería interesante desde un punto de vista patrimonial y los valores de pertenencia de los habitantes de Oviedo es conocer la historia», indicó Fernández Molina. De momento, la tijera de podar, antes, el presupuesto.