Las escaleras del Calatrava incumplen las normas de evacuación ante una emergencia

Las escaleras del Calatrava incumplen las normas de evacuación ante una emergencia

El plan de autoprotección revela que dos de ellas carecen del ancho necesario para una huida | Los organizadores de congresos reclaman al Ayuntamiento más explicaciones sobre la seguridad del edificio

DANIEL LUMBRERAS OVIEDO.

Cuando se elabora un plan de autoprotección para un edificio, los técnicos se ponen en lo peor: que, además de declararse un incendio, la principal de las vías de escape se quede atascada. Es lo que se conoce como 'hipótesis de bloqueo'. Y en el caso del Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad, más conocido como el Calatrava, esta hipótesis poco halagüeña. Según el documento al que ha tenido acceso a este diario, las escaleras de evacuación del inmueble serían insuficientes para dar salida a una multitud en caso de emergencia. Es otro de los fallos de seguridad del complejo que revela el documento elaborado por Premap.

De acuerdo con el plan de autoprotección, hay cuatro escaleras de evacuación -quedan fuera las dos que ascienden del vestíbulo a la sala principal-, pero de ellas dos quedarían inutilizables en la 'hipótesis de bloqueo'. Así, solo podrían utilizarse las dos más estrechas, de solamente 1,8 metros de ancho, cuando lo exigible según la normativa sería 1,94. Y deberían servir de huida a 336 personas cada una, pero en esta suposición de emergencia, «la ocupación de cada escalera quedaría reducida a 180 personas (no cumplirían con el ancho mínimo necesario con respecto al ancho de la escalera)», según señala el redactor del plan.

Ante este escenario, «las personas permanecerían en los dos pasillos protegidos que existen en cada ala, que tienen capacidad para albergar a los usuarios de las salas». Para ello hay que dar por hecho que los visitantes del centro conocen este refugio, máxime cuando «existe la posibilidad de presencia de niños, personas mayores y personas con dificultades para evacuar», insiste el citado plan.

Hay más deficiencias llamativas, como informó EL COMERCIO. La falta de sectorización y de rociadores automáticos hace que el enorme vestíbulo, con una capacidad teórica de 2.056 personas, deba quedarse en un máximo de 570. A ello hay que sumarle, además, que la presencia de expositores o puestos de venta, presentes en los grandes eventos, léase la Cometcon, obligan también a reducir el aforo.

El documento indica también que las salidas de evacuación, en esa 'hipótesis de bloqueo', solo darían salida a 1.140 de las 3.000 personas que caben en la sala principal del Palacio. Un espacio que se llenó en la Cometcon o en la reciente asamblea de los Testigos de Jehová. Pero también plantean problemas las salas menores, que están pensadas para entre 115 y 250 asistentes a reuniones, pero por su salida única es preciso limitar a 99 ocupantes máximo. No obstante, en este caso la solución es relativamente sencilla: si, aprovechando su modularidad, se combinan algunas salas, la capacidad aumenta. Otra exigencia del plan de autoprotección es que haya un mínimo de 12 personas fijas en el establecimiento para organizar los flujos del público.

La situación recuerda a la del Auditorio, y de hecho el informe sobre este espacio fue encargado también en 2016 y tardó meses y meses en ser tratado por los funcionarios municipales. El Auditorio estuvo a punto de cerrar después de que así lo pidiese la jefa del departamento de Edificios del Ayuntamiento, pero la responsable de Bomberos, también arquitecta, logró encontrar una solución: vigilancia y prohibición de usar todas las estancias a la vez. En el caso del Calatrava, el plan aún no ha sido informado por los técnicos municipales.

Pese a todo, el equipo de gobierno defiende que el Calatrava es seguro. Fuentes del mismo explicaron que el plan de autoprotección se elaboró «sin haber consultado la memoria técnica del edificio», que se encontraba en el Juzgado por pleitos contra Santiago Calatrava. Así, cuando los redactores del plan la conocieron, dieron por «buena la justificación técnica». Quedan solamente por hacer, insistieron, «obras menores». Ya se invirtieron 9.500 euros en la señalización y se cambiaron las puertas.

Reacciones

A pesar de la seguridad pregonada por el Ejecutivo local, el día antes de la última Cometcon el aforo se redujo de 6.000 a 4.160 personas, el máximo indicado por el plan de autoprotección. Una circunstancia que ayer criticó el concejal de Ciudadanos Luis Zaragoza: «No tienen ningún sentido que el gobierno diga que se está cumpliendo toda la normativa mientras al mismo tiempo se ve obligado a reducir el aforo de la Cometcon». Le reclamará más informes y a Bomberos, así como un plan contra las deficiencias reveladas. El PP, bajo cuyo mandato se construyó el Calatrava, no se pronunció ayer.

Silvia Suárez, presidenta de Oviedo Congresos, mostró ayer «cautela» hasta que la asociación reciba más explicaciones del Ayuntamiento y las analice. No obstante, apuntó que «si esto significa que el Palacio va a sufrir las mismas consecuencias que el Auditorio, habrá que hacer algo, porque ya no nos quedaría un recinto grande donde hacer congresos en Oviedo».

El organizador de la Cometcon, Héctor Lasheras, reclamó ayer al Consistorio que sea «claro y transparente», porque las dudas sobre la seguridad «generan incertidumbre a la gente que organiza congresos». Se preguntó si en la próxima edición el aforo de la Cometcon seguirá siendo de 4.160 personas, «si las carpas suman o restan... Hay que investigar y aclararlo todo», añadió.

Por su parte, David González Codón, presidente de la junta local de la patronal turística Otea, dijo que «son cosas que hay que solucionar de cara a que el Calatrava vuelva a dar vida a la zona. No podemos competir en tener congresos si no tenemos la seguridad garantizada», advirtió.

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