Espectacular persecución policial por el centro de Oviedo

Espectacular persecución policial por el centro de Oviedo
ÁLEX PIÑA

La Policía Nacional detiene a dos individuos, uno con una orden de busca y captura, tras huir de los agentes cuando iban a ser identificados en la calle Uría

Cecilia Pérez
CECILIA PÉREZ

Las sirenas lo alertaban y los hechos lo confirmaron. Las calles del centro de la capital asturiana fueron las protagonistas de una espectacular persecución policial que se inició en la calle Uría y finalizó en la calle Ventura Rodríguez. Se saldó con un detenido sobre el que pesaba una orden de busca y captura debido a que contaba con una reclamación judicial. El otro joven fue trasladado a dependencias policiales para ser identificado, que no detenido, ya que no portaba documentación alguna.

El suceso creó una gran expectación en la calle Ventura Rodríguez cuyos paseantes, vecinos y comerciantes de la zona se convirtieron en testigos de los hechos. Todo ocurrió alrededor de las siete y cuarto de la tarde. Dos agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Jefatura Superior de Policía de Asturias procedieron a identificar a dos individuos que se encontraban en la calle Uría. En el momento que los policías les reclamaron su documentación echaron a «correr a muerte», según un testigo. Se inició así una persecución, entre los agentes que iban motorizados, y los huidos. El primero de ellos, sobre el que pesaba la orden de busca y captura fue detenido en la calle Viaducto Marquina. Según relató otra testigo, en la detención ayudó un repartidor de pizza que se encontraba en la zona, con su moto le «cerró el paso» momento que aprovechó uno de los agentes para detenerlo.

El otro individuo logró escapar dirección al hotel de La Reconquista. El agente que lo perseguía lo alcanzó a la altura del número 8 de la calle Ventura Rodríguez. Tras ser inmovilizado, se pudo escuchar como el joven explicó al Policía que había «escapado» porque «llevaba unos porros y tenía miedo de que me multaran». El individuo le dijo al agente que «lo siento, corría por correr, ya aprendí la lección».