ETA-Asturcón, la banda que extorsionó 43 años a empresarios asturianos

ETA-Asturcón, la banda que extorsionó 43 años a empresarios asturianos
El zulo, ubicado en una finca en una ladera del Naranco, fue hallado en abril de 2017 por un paseante. / MARIO ROJAS

El hallazgo en abril de 2017 de un zulo en el monte Naranco, con armas y grilletes, originó la investigación

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Se dedicaron durante cuarenta y tres años a secuestrar, extorsionar y estafar a empresarios asturianos, incluso llegaron a disparar dos veces a un jefe de Cirugía del Hospital Central de Asturias tras intentar raptarle. Todo ocurrió entre 1974 hasta 2017, cuando el descubrimiento de un zulo excavado en el Monte Naranco los delató. La organización criminal actuó durante cuatro décadas en Asturias y otros puntos de España y ahora la Policía Nacional acaba de identificar a sus componentes «tras arduas y dificultosas investigaciones», apuntaron desde la Jefatura Superior de Policía de Asturias, aunque la operación no está cerrada.

Unas investigaciones que arrancaron tras el descubrimiento de un extraño zulo en una finca ubicada en una ladera del Naranco, en abril de 2017. Fue un paseante quien se topó con la cavidad y ante su extrañeza avisó a la Policía Nacional. En ese momento comenzó una investigación porque, como avanzó EL COMERCIO entonces, se supo que en su interior había armas que podían pertenecer a un grupo delictivo.

Los agentes se encontraron con un zulo perfectamente equipado, con sistema de ventilación, insonorizado e impermeabilizado. Dentro, había una pistola oculta en el interior de una garrafa de aceite para automóviles, grilletes, cuerdas, una capucha, un cuchillo y cartuchos. La investigación también les llevó a unas construcciones próximas a la oquedad. En ellas se localizaron varias sustancias explosivas en «perfecto estado», lo que confirmó, según explicaron fuentes policiales a través de una nota de prensa, que el grupo seguía activo, al menos hasta esa fecha: abril de 2017.

Hay una mujer detenida y otro investigado; el cabecilla de la banda falleció en 2012

Un hallazgo que los agentes relacionaron con otro habido en 2014. Ese año, la Policía Nacional encontró cinco contenedores con pólvora en unas chabolas muy cercanas al zulo del Naranco. Las investigaciones, llevadas a cabo por la Brigada de Información, se centraron en averiguar a quién pertenecía este zulo y su arsenal. No fue fácil localizar a testigos y víctimas de los delitos, ya que la mayoría se cometieron en la década de los ochenta y noventa.

La Policía concluyó que el zulo pertenecía a una «organización criminal asturiana», que se autodenominaba ETA-Asturcón. Su líder falleció en 2012, pero los agentes detuvieron a una mujer y ha investigado a otro hombre como presuntos miembros de la organización.

Al grupo criminal se le atribuye un amplio historial delictivo, como el intento de secuestro a punta de pistola de un empresario en 1979. Fue una mujer la que contactó con la víctima a quien habían robado el coche unos días antes en el aeropuerto. Le citaron en el Naranco con el pretexto de recuperar su vehículo, y allí mismo intentaron secuestrarlo. No lo lograron pero llegaron a disparar a un empleado con el que había acudido el empresario.

La pesadilla no había hecho más que empezar. Comenzó a recibir cartas con el sello de ETA-Asturcón, reclamándole pagos millonarios. Un año después, el comando destruyó unos almacenes en el Oviedo Antiguo del empresario, al que siguió extorsionando hasta 1983. En 1980, una llamada alertó a la Policía de que una furgoneta ardía en la calle Miguel Traviesas. En su interior, hallaron un arsenal de artefactos explosivos y una bazuca de fabricación casera además de un sistema de radiofrecuencia para disparar a distancia, material que iba dirigido contra un familiar del empresario, al que también trataron de raptar.

Ese mismo año, el comando intentó secuestrar al jefe de Cirugía del Hospital General. Tras obligar a la víctima a bajarse del coche, al colocar un obstáculo en la vía, un individuo lo abordó y comenzaron un forcejeo. El agresor acabó disparando en dos ocasiones al facultativo que resultó herido de gravedad. Tras el suceso, el médico también recibió cartas de extorsión.

Ya a mediados de los años 90, la banda criminal secuestró a un empresario de Colloto, hijo de un industrial asturiano que fue liberado en Luanco dos días más tarde.

Fraudes

La actividad criminal de este grupo organizado también derivó en estafas y fraudes relacionados con impagos y ocupaciones fraudulentas de inmuebles. Entre 1973 y 1983, según el comunicado policial, crearon una red de agentes comerciales encargados de realizar suscripciones de pólizas falsas con el fin de realizar una estafa masiva a nivel nacional. La Policía estima que obtuvieron beneficios anuales de entre 1,5 y 3 millones de pesetas de por aquel entonces.

La investigación aún no está cerrada. Queda lograr la plena identificación de las personas que integraron o pudieron formar parte de la banda. También, resolver otros delitos que hubiera podido cometer desde 1974 a la actualidad. Hasta el momento, la organización está vinculada con secuestros, extorsiones, tentativas de homicidio y estafas.

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