«El exceso de celo» de Eloy Palacio fue lo que provocó su muerte, afirma el Ayuntamiento de Oviedo

«El exceso de celo» de Eloy Palacio fue lo que provocó su muerte, afirma el Ayuntamiento de Oviedo
Los dos bomberos en la cesta del brazo articulado durante las labores de extinción. / MARIO ROJAS

Atribuye «en exclusiva» al bombero el accidente mortal en el incendio de Uría y rechaza abonar una indemnización a la familia

ROSALÍA AGUDÍNOVIEDO.

«Se niega la posibilidad de pagar una indemnización a la familia de Eloy Palacio porque fue culpa exclusiva de este bombero» su fallecimiento en el incendio ocurrido en la calle Uría el 7 de abril de 2016. Con esta frase, el Ayuntamiento de Oviedo y la empresa aseguradora justifican que no se haya llegado a un acuerdo económico con la familia víctima. Es mas, mantienen que Palacio tuvo «un exceso de celo y confianza» a la hora de bajarse de la cesta del brazo articulado para atacar las llamas desde el mismo edificio, que minutos después se derrumbó quitándole la vida.

Tras no llegar a un acuerdo durante el acto de conciliación, este asunto está en manos del Juzgado de lo Social Número 2 de Oviedo: el próximo viernes se celebrará el juicio, según informó Francisco Pérez Plantas, abogado de la viuda y los hijos de Palacio.

En una entrevista del concejal de Seguridad Ciudadana concedida a este periódico, Ricardo Fernández «dice que en este proceso han sido lo más escrupulosos posible y que no pueden denigrar a ningún trabajador», recordó Pérez Platas, que le respondió que «a la hora de la verdad se niegan a reconocer la culpabilidad».

«La familia ha quedado en una situación de precariedad por culpa de lo que pasó»

No es la primera vez que la familia de Palacio escucha argumentos en contra de la actuación del bombero. La titular del Juzgado de Instrucción Número 2 de Oviedo, Simonet Quelle, archivó por primera vez este caso y afirmó que hubo «un exceso de celo» durante las labores de extinción. Calificó como «una acción voluntaria e imprudente» que Palacio y su compañero Juan Carlos Fernández Granda 'Cuni', que también resultó herido en el derrumbe del edificio, se bajasen de la cesta del brazo articulado de la autoescalera al forjado del cuarto piso.

Hace un año, por su parte, la Policía Científica insistió en un informe que hubo «un exceso de celo profesional», pero también sostuvo que ambos trabajadores estaban «agotados debido al trabajo físico realizado y al estrés sufrido durante las labores de extinción». «Estos factores contribuyeron a que los bomberos accidentados no pensaran con claridad y asumieran un riesgo completamente innecesario», puntualizó.

'Cuni', el bombero herido, siempre se ha mostrado claro. Defiende que el día del incendio tanto él como su compañero tomaron todas las medidas de seguridad y acataron las órdenes que les dieron los mandos del cuerpo: «Lo digo muy alto y muy claro: Eloy no cometió ninguna imprudencia, ni tuvo exceso de celo, para nada. Es más, tomó todas las medidas de protección para los riesgos que conocíamos, y muchísimo menos desobedeció ninguna orden. Y eso lo sé porque yo estaba allí», explicó el día en el que se cumplió el primer aniversario del accidente; lo hizo durante el homenaje que los agentes del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) rindieron a Palacio en el parque de Bomberos de Rubín.

Abril de 2016
El día 7 las llamas devoraron el edifico 58 de la calle Uría. Durante las labores de extinción falleció Eloy Palacio.
Julio de 2016
El fiscal solicita el archivo de la causa y en octubre la jueza cerró las diligencias, decisión respaldada por la Audiencia.
Abril de 2017
La Policía Científica presenta el informe con toda la investigación. Fruto de ello, la familia pide la reapertura del caso.
Junio de 2017
La Audiencia confirma el archivo del caso por segunda vez a pesar de los nuevos datos aportados por la Científica.
Febrero de 2018
El Ayuntamiento y la aseguradora se niegan a pagar una indemnización y le echan la culpa al bombero.
Marzo de 2018
El día 9 se celebrará una vista en el Juzgado de lo Social después de que las partes no llegasen a un acuerdo.

En las grabaciones de las conversaciones que los bomberos mantuvieron ese día, y que publicó en exclusiva EL COMERCIO, se escucha al agente Alberto Gallo decir momentos antes del derrumbe que «se necesita que bajéis al alero porque en el alero es donde está... y donde se está reavivando el fuego».

Lo que está claro es que alrededor de las cuatro de la tarde, Palacio y 'Cuni' atacaban las llamas desde lo alto, desde la cesta. Ambos soltaron los anclajes de seguridad que les unían a la misma y descendieron al forjado para poder apagar un archivador en llamas. Unos cinco minutos más tarde ocurrió el derrumbe. Palacio falleció en el acto y 'Cuni' resultó herido.

Lo que dirá el juez es si los dos se bajaron de la cesta de forma voluntaria o por la orden de algún superior. También, si hubo agua suficiente durante las siete horas que duró el fuego. La pasada semana, uno de los agentes que participó en la extinción afirmó durante la comisión municipal para resolver las reclamaciones patrimoniales interpuestas por las partes que «si nada más llegar hubiéramos metido agua a dolor, hubiéramos apagado el incendio pero hay que tener agua y no la hubo». Al día siguiente, el alcalde le rebatió: «Cuando estuve en el incendio había agua, pero decidirán los técnicos si era suficiente».

«Situación precaria»

La familia de Eloy Palacio lleva casi dos años luchando porque se sepa la verdad. Piden responsabilidades y que se haga justicia. El abogado Pérez Platas señaló que desde el fatídico 7 de abril de 2016, sus allegados están pasando por una «situación de precariedad» y por ello lucharán hasta el final.

Ahora serán los jueces quienes dicten sentencia. El próximo viernes se celebrará el juicio donde se determinará si Palacio tuvo «exceso de celo» cuando se bajó de la cesta para atacar las llamas y si el Ayuntamiento tiene que pagar una indemnización tanto a la viuda como a sus hijos.

 

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