Fallece una mujer intoxicada en Oviedo por la mala combustión de una caldera

Fallece una mujer intoxicada en Oviedo por la mala combustión de una caldera
El cartel policial pegado en la puerta de la vivienda. Abajo a la derecha, Jennifer Montes Tomás, en una foto reciente. / ALEX PIÑA / E. C.

La madre de Jennifer Montes se encontró el cadáver de su hija, de 34 años, tendido en el pasillo

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Una ventana abierta durante dos días en el bajo donde vivía Jennifer Montes Tomás, de 34 años, en Ventanielles, hizo sospechar a una vecina de que algo podía haberle pasado y puso en alerta a su madre. Los peores presagios se confirmaron a medianoche del jueves. Su madre se presentó en el número 17 de la calle Río Narcea, y tras acceder al piso por la ventana, se encontró con una trágica imagen: el cuerpo sin vida de su hija, desplomado en medio del pasillo.

Inmediatamente, se presentaron los servicios de emergencia, que solo pudieron certificar su fallecimiento. Fueron los bomberos quienes dieron las primeras pistas sobre la causa de la muerte: la vivienda registraba altos niveles de monóxido de carbono provenientes de la caldera de gas, debido a una mala combustión.

Averiguado el origen, los bomberos desalojaron el edificio. Los niveles de monóxido de carbono «eran muy altos en el piso y en el resto de las tres plantas del edificio», por lo que no dudaron en vaciarlo, tal y como informó Seguridad Ciudadana.

Sobre las doce y media de la noche, nueve vecinos salieron con lo puesto a la calle. Los médicos los atendieron, en un primer momento, en las ambulancias desplazadas hasta el lugar pero, posteriormente, decidieron trasladar a ocho de ellos hasta el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Allí, les hicieron diversas pruebas médicas hasta que a las siete de la mañana pudieron regresar a sus casas.

Un hombre y su perro pasan por delante del edificio donde ocurrieron los hechos.
Un hombre y su perro pasan por delante del edificio donde ocurrieron los hechos. / Álex Piña

Horas más tarde, aún con el susto en el cuerpo, confesaron sentirse desolados. La mujer fallecida era muy querida entre la vecindad: era «muy buena chavalina y nunca molestó», apuntaron.

Fue la mujer de José Ramón Fernández quien alertó a los familiares de Jennifer Montes de que algo le podía haber pasado. «Se dio cuenta de que una ventana llevaba abierta un par de días y el jueves decidió llamar a su madre. Tenía su número y cuando vino ella, cogió una escalera y accedió a la vivienda a través de la abertura». Y se encontró con el cadáver.

Más

«Nosotros no sospechamos nada de lo que había pasado porque nunca nos encontramos mal», apuntó José Ramón. Sin embargo, la vecina del primer piso se sintió indispuesta el miércoles, antes de que se descubriese el cuerpo de la fallecida. Se desmayó, según relataron los vecinos, el miércoles en su vivienda y su marido la llevó de inmediato hasta el HUCA. Acto seguido, los médicos tomaron la decisión de trasladarla hasta el hospital de Valdecilla (Santander). Un extremo que relacionaron con la mala combustión de la caldera: «Si no llega a estar él en casa puede que le hubiese pasado lo mismo que a 'Jenny'», presagió Fernández.

La Policía Nacional investiga ahora las causas de la muerte. En la puerta de la vivienda hay un cartel en el que se puede leer: «Precinto policial; no pasar», aunque según apuntaron ayer fuentes de la Jefatura Superior de la Policía, el cuerpo no presentaba aparentes signos de violencia. De toda formas, los agentes realizaron una inspección ocular en la vivienda y ahora será la autopsia quien determine las causas de la muerte.

Hoy, Jennifer Montes será incinerada en el tanatorio Ciudad de Oviedo. Su capilla ardiente se ha instalado en la sala El Texu del tanatorio Jardín de Noega, de Gijón, y a la doce del mediodía se celebrará en este mismo lugar el acto de honras fúnebres.

Síguenos en: