Un fenómeno cada vez más frecuente en el municipio

En octubre de 2018 y marzo del corriente, sendas fugas de una menor que huyó con su novio, de 21 años y primo del «preso resucitado», mantuvieron en vilo a una familia de La Corredoria. La segunda vez, cuando los agentes de la Guardia Civil los localizaron en Llanes, afirmó a su madre que lo hizo «por miedo de no ver más a su novio». El fenómeno, en sí mismo, comienza a alertar a la ciudadanía, dada la recurrencia con la que están comenzando a darse este tipo de casos y las cortas edades de los jóvenes que los protagonizan. En el caso de la menor de La Corredoria, esta tenía 14 años la primera vez que la Policía la lozalicó en León. «Mamá lo siento mucho, pero no voy a volver», fueron las palabras que le dijo a su madre.