Los feriantes de La Corredoria, en contra de la presencia de los manteros

Uno de los puestos de camisetas denunciados por los feriantes. / E. C.
Uno de los puestos de camisetas denunciados por los feriantes. / E. C.

Los responsables de las barracas reclaman «mayor control policial» para frenar el aumento de los puestos de venta irregular durante las fiestas

CECILIA PÉREZOVIEDO.

Los responsables de la feria y barracas de las fiestas de San Juan de La Corredoria dicen «estar hartos» de la presencia de manteros en el recinto festivo. No solo lamentan «que te quiten la venta», sino que «ocupan todo el espacio destinado a los puestos que sí cumplimos con la normativa», denunció Jesús Barreiro, responsable de las barracas instaladas en el barrio más populoso de la ciudad con motivo de sus fiestas patronales. «Nosotros para poder instalar nuestras atracciones o vender en nuestros puestos debemos de presentar toda la documentación, en regla, dos meses antes y entregar todas las facturas de lo que vendemos, en caso de que nos las requieran», explicó Barreiro para añadir a renglón seguido que «los manteros llegan aquí, despliegan sus mantas y se ponen a vender sin ningún control. Hace años solo eran cedés pero ahora venden playeros, bolsos, gafas de sol y hasta juguetes», describió el responsable de las barracas. «Esta situación nos subleva porque nosotros pagamos para poder instalarnos en las fiestas».

Los feriantes piden «mayor control policial» ante lo que califican «un aumento» de la presencia de este tipo de puestos de venta ambulante irregular. «La Policía Local hace acto de presencia pero en cuanto los manteros los ven, pliegan las mantas y esperan a que se vayan los agentes para volver a abrirlas», expuso Barreiro.

Durante las fiestas de San Juan, que finalizaron ayer, «hemos contabilizado, todos los días, entre sesenta y setenta manteros y tirando por lo bajo», lamentó. El problema, según el responsable de las barracas, es que «ocupan todo el centro del recinto destinado a la fiesta y la gente que quiere acceder a las atracciones tiene que esquivarlos porque se colocan a lo largo de unos cincuenta metros».

De 60 a 750 euros de multa

El problema, aseguraron, viene de lejos pero «cada año va a más porque los manteros venden de forma irregular y salen inmunes porque nadie los controla», aseguró.

La normativa municipal, a través de la ordenanza reguladora de la venta ambulante recoge la prohibición expresa de «instalar puestos en mercadillos o ejercer la venta ambulante, en cualquier parte de las vías o espacios públicos, sin la autorización municipal correspondiente». Su incumplimiento puede acarrear multas que van de los 60 a 750 euros.

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