Fernández acusa a Marín de pedir la policía de barrio con «fines electorales»

Ricardo Fernández, concejal de Seguridad. /MARIO ROJAS
Ricardo Fernández, concejal de Seguridad. / MARIO ROJAS

El edil de Seguridad Ciudadana admite que se puede mejorar la coordinación entre los agentes nacionales y municipales

J. C. A. OVIEDO.

Ricardo Fernández, edil responsable del área de Seguridad Ciudadana, criticó ayer que el delegado de Gobierno en Asturias, Mariano Marín, dejara la puerta abierta a la instauración de una policía de proximidad, una competencia municipal, porque había visto «un clamor general por recuperar lo que era la policía de barrio». Todo, tras los últimos atracos en sucursales bancarias de la ciudad. Cree el responsable de la Policía Nacional que el Consistorio ovetense podría contar «con más efectivos porque la situación económica del país ha mejorado».

A Fernández no le gustó, en primer lugar, que le pisaran el callo de la tasa de reposición. Impide, bajo la ley de racionalización de las administraciones públicas, que se saquen plazas al libre albedrío consistorial; máxime, cuando tiene abierto un frente con el cuerpo de bomberos por el mismo problema. Por otro lado, advirtió «excitación electoralista» en el anuncio de Marín a los vecinos a un año vista de los próximos comicios. El concejal pidió «que no se juegue con este tipo de cuestiones».

Sí que está de acuerdo el concejal «en el fondo». «Tiene que haber una policía de proximidad», coincidió, antes de solicitar que «hay que decir la verdad. Que me digan cuándo va a haber esos cambios, en contante y en sonante, y cuántos policías voy a poder contratar».

La plantilla de la Policía Local de Oviedo cuenta con 280 efectivos y los cálculos de Fernández pasan por unos 40 agentes más para cumplir las labores de cercanía. Algo imposible de cumplir si no se abre la mano con la tasa de reposición tras haber convocado plaza para veintitrés agentes desde 2016.

Fricciones

El edil desveló, además, problemas de comunicación tanto a nivel político como en el operativo diario de la Policía Municipal. «No me gusta entrar en este tipo de juegos y espero que las cosas se reconduzcan porque hay que contarle a la gente la verdad». El pasado miércoles había en Colloto una patrulla y a punto estuvo de poner una multa al coche de la Policía Nacional que comenzaba la investigación sobre el robo a la sucursal bancaria. Una «descoordinación» que sacó a la luz el sindicato Sipla y que ayer el concejal asumió desvelando fricciones con el antecesor a Marín, Gabino de Lorenzo. «A la Policía Local no le llega la información a tiempo», explicó. «Hasta ahora había sido muy discreto con este tema pero hemos tenido dificultades con el anterior delegado de Gobierno, sobre todo a la hora de poner agentes de paisano en la calle». Fernández explicó que hacen falta más policías sin uniforme en las calles, porque los que hay están destinados a violencia de género y deseó que esa situación se revierta antes, siquiera, de hablar de efectivos patrullando los barrios.

«Presencia de la Policía Local en los barrios hay. De hecho la patrulla se encontraba allí, en Colloto» recordó el concejal que convino, sin embargo, en que «a la gente hay que contarle la verdad. No se puede entrar en excitación electoral con la policía de proximidad».