«Será recordada en Oviedo por su entrega a los más débiles»

La basílica de San Juan el Real se quedó pequeña para acoger al gran número de personas que quiso despedirse de Begoña Pérez./Álex Piña
La basílica de San Juan el Real se quedó pequeña para acoger al gran número de personas que quiso despedirse de Begoña Pérez. / Álex Piña

El funeral por Begoña Pérez congrega a cientos de allegados para dar el último adiós a la exconcejala pionera de los servicios sociales

JUAN CARLOS ABAD

La lluvia dio un respiro para que familiares, amigos y compañeros de partido y rivales políticos despidieran este sábado a Begoña Pérez, la que fuera concejala socialista del Ayuntamiento de Oviedo entre 1983 y 1995. La basílica de San Juan el Real se quedó pequeña para dar el último adiós y acompañar a sus seres queridos durante el sepelio. Pérez, que falleció el pasado jueves a los 67 años, fue la impulsora de los servicios sociales municipales.

Su empeño por «trabajar por los más desfavorecidos y marginados» quedó patente en el ambiente que envolvió el sepelio, con el exalacalde Antonio Masip muy emocionado durante la ceremonia por su compañera de partido. El párroco de San Juan, Francisco Javier Suárez, dedicó las palabras de su breve homilía a la concejala que vivió para «entregarse a los demás, a los más desfavorecidos. Una tarea que desempeñó desde el Ayuntamiento, desde donde siempre estuvo al servicio de los débiles». «Su capacidad de entrega dio fruto y las semillas que plantó dieron una espléndida cosecha», añadió el sacerdote.

El tenor de las palabras del sacerdorte fueron confirmadas a la salida por los presentes. En un día triste para la familia socialista asturiana, tras coincidir en el tiempo con el deceso de Rafael Sariego, consejero de Sanidad de 2003 a 2007; el alcalde, Wenceslao López, atendió a los medios destacando que «Begoña era todo energía. Trabajó para Oviedo y para los más desfavorecidos». Junto al regidor estuvieron presentes en el funeral las ediles Ana Rivas y Marisa Ponga.

Fue en Ventanielles donde Begoña Pérez puso la primera piedra de lo que hoy llena parte del contenido de la concejalía de Servicios Sociales y Atención a las Personas. Un barrio duro a finales de los ochenta y donde «defendió las causas más nobles», según relató Leopoldo Tolivar, catedrático de Administrativo y antiguo portavoz del Grupo Municipal Socialista. «Fue una gran compañera en el partido. Muy activa y siempre dispuesta a colaborar, recuerdo una de las últimas llamadas que recibí de ella para recabar apoyos para Patxi López en las primarias», añadió el profesor.

Pero no solo entre los socialistas dejó huella Pérez. Jaime Reinares, teniente de alcalde con el Partido Popular, destacó que «fue una excelente política y una excelente persona. Guardo un gran recuerdo de ella porque fue una innovadora». Algo que confirmó el también popular Isidro Fernández Rozada: «Faltan personas así, gente que merezca la pena. Luego, si queréis, hablamos de políca».

Begoña Pérez, nacida en Oviedo, estudió en el colegio de las Dominicas. Posteriormente se graduó en Trabajo Social con Infancia y encaminó sus pasos hacia la función pública. Casada con Rafael Modroño Allende, el matrimonio tuvo tres hijos, Paula, Carlos y Lucía.