La gerencia de La Gruta estudia una «posible» reapertura y a la vez escucha ofertas de compra

Imagen del edificio del Hotel La Gruta. / ÁLEX PIÑA
Imagen del edificio del Hotel La Gruta. / ÁLEX PIÑA

Ante la falta de una resolución bancaria que determine el futuro del inmueble, el propietario, Amado Alonso Hevia, no descarta «ninguna opción»

ALBERTO ARCE

Un panorama incierto, pero lleno de posibilidades. Eso es a lo que se enfrenta en estos momentos el empresario Amado Alonso Hevia, antiguo gerente del icónico hotel La Gruta (recientemente renombrado New Hotel), desde que a principios del mes pasado se conociese la noticia del cierre definitivo del complejo tras el parón navideño. Ahora, con el principal acreedor de la entidad hotelera, el Banco Santander, aún sin pronunciarse sobre cuál será su próximo movimiento, determinante para el futuro del inmueble, Alonso Hevia, al frente de la sociedad, se debate entre reabrir el negocio de nuevo o mantenerse a la espera de la resolución bancaria. Todo ello mientras se suman las ofertas de compra sobre la mesa.

Así lo confirmó él mismo, durante la mañana de ayer, en declaraciones a este diario. «No podemos descartar ninguna idea», comentó. Y es que, a pesar de los más de 9 millones de euros de deuda que la sociedad había acumulado con la entidad acreedora, el fracaso en las negociaciones sobre el estado y revisión de la misma y el concurso de acreedores que comenzó hace ya tres años, La Gruta, hasta el último momento, continuaba siendo un negocio con unos beneficios anuales que superaban con creces los 300.000 euros, una plantilla de 15 trabajadores (la última), y 105 habitaciones disponibles para su explotación en pleno Alto de Buenavista.

«Aún no podemos adelantar ningun nombre, pero tenemos varios asuntos abiertos», admitió el propietario en referencia a la posible cartera de compradores e interesados. «Todas las opciones están metidas en el bombo y nunca se sabe lo que puede salir de él», aventuró.

En ese sentido, La Gruta siempre ha sido una inversión golosa para los empresarios. En una de esas operaciones, se llegaron a pagar casi 20 millones de euros por ella, cuando formó parte de la propiedad José Argimino Antón, dueño del complejo hotelero Don Miguel de Tineo, entre otros.

No obstante, en la tesitura actual, quien decidiese hacerse cargo habría de llegar a algún tipo de acuerdo con la entidad prestamista en materia de renegociación de unos intereses, «inasumibles», para Alonso Hevia, según sus palabras, o de una quita parcial de la deuda como salida al concurso de acreedores con un único acreedor, el Santander.

Sin respuesta del acreedor

«El banco aún no ha dado respuesta, y entiendo que estén haciendo sus movimientos, pero yo, como avalista personal, estoy a la espera de ver cuál es su decisión y de si la deuda quedaría saldada únicamente con el inmueble en caso de llegar a ese punto o de si se diesen otros escenarios», manifestó el gerente. Entre las propuetas realizadas por la gerencia también se encontraba la de liquidar la hipoteca con el inmueble y pagar un alquiler por su administración.

Cabe recordar que el actual propietario adquirió la icónica casa de comidas y hotel en el año 2009 por 11 millones de euros, que hasta ese momento estaba en manos de los empresarios Alfonso Ferreiro y Fermín Mora. Lo hizo solicitando una hipoteca de 12 millones al Banco Popular.

Muchos ovetenses celebraron comidas, cenas o bodas en La Gruta a lo largo de su historia. Situado en la cima del barrio de El Cristo, cuenta con una docena de salones con capacidad para más de un millar de personas, más de un centenar de estancias con categoría de cuatro estrellas y una plantilla que llegó a sumar noventa trabajadores en sus mejores años. Además, con el tiempo ha ido recibiendo galardones como el Placa al Mérito Turístico de Plata, el premio Principado de Asturias de Hostelería, el Asturcón de Bronce del Centro Asturiano de Madrid o la Medalla de Oro al Trabajo. Pero todo se complicó a partir del año 2014 cuando se descapitalizó la sociedad matriz del complejo.

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