La glorieta de la Cruz Roja mantendrá el actual flujo de tráfico con el Bulevar

La glorieta de la Cruz Roja, ayer, se mantiene como está actualmente en el nuevo proyecto. / MARIO ROJAS
La glorieta de la Cruz Roja, ayer, se mantiene como está actualmente en el nuevo proyecto. / MARIO ROJAS

«Primero el proyecto no les gustaba porque era caro, ahora no les gusta porque es barato», reprocha Del Páramo a la oposición

J. C. A. OVIEDO.

El proyecto del Bulevar de Santullano entregado el pasado lunes al Ayuntamiento difiere, en cuanto a las soluciones de movilidad planteadas en su versión inicial, sobre todo, en la actuación proyectada en la rotonda de la Cruz Roja. Así, de «una solución de reestructuración de los flujos de tráfico con el fin de rescatar una gran superficie para el uso y disfrute del peatón», como rezaba la memoria inicial aportada en julio, a la proyección del «actual nudo manteniendo los actuales flujos de tráfico» urbanos, según pudo conocer ayer este diario de la propuesta enviada por el equipo redactor. Para cumplir los criterios del diseño «en coherencia» con el conjunto de la intervención, desaparecerán, eso sí, los ramales de incorporación a la actual vía y convertir el conjunto en una «rotonda urbana convencional».

Responden, de esta manera, a uno de los reparos que sufrió el proyecto por parte de los técnicos municipales, que reprochaba en su versión anterior que, si bien se respondía en él a las demandas de calmado del tráfico, no se justificaba entonces «la incidencia y viabilidad de la propuesta presentada».

Antes de llegar a la remozada Cruz Roja que, en la misma línea de lo anterior ganará pasos de peatones para mejorar «sustancialmente» la movilidad a pie y «alcanzar una importante mejora de la calidad ambiental y de la estética urbana», los conductores tendrán que atravesar otras cuatro rotondas desde el comienzo del Bulevar.

A saber, la primera, la glorieta de acceso a la A-66 y que queda excluida del proyecto «por encontrarse en suelos del Principado y fuera del ámbito del concurso» y que está, sin embargo, presente en el apartado de mejoras planteado por los arquitectos redactores junto con otras actuaciones que han sufrido la tijera para adecuarse a los 18 millones de euros que exigían los pliegos.

En cuanto a la accesibilidad al Bulevar, el proyecto mantiene su apuesta por suavizar los desniveles a ambas orillas de la autopista para que todos los cruces y glorietas sean a nivel. A la altura de Rubín, donde comienzan las actuaciones en esta nueva versión del proyecto, «se plantea una nueva rotonda que resuelve la intersección de forma simple con seis ramales con los que se pretende disipar, ahí sí, las cerca de 30.000 circulaciones que soporta a diario el tramo urbano de la antigua 'Y'. De similar factura a la de Rubín, se proyecta una rotonda en la calle Atenas.

En el entorno del Palacio de los Deportes, es donde los redactores han centrado sus esfuerzos para permitir la permeabilidad de tránsitos tanto peatonales como a motor entre Ventanielles y Teatinos. A lo avanzado de la supresión del vial de Ángel Cañedo, se incluye una rotonda que continúa desde la calle Río Dobra para facilitar, pretenden, el acceso al HUCA así como a La Tenderina en sentido opuesto. Sin el actual paso elevado, proyectan «una importante área verde sin cortes viarios transversales dando respuesta a la zona monumental de la iglesia de Santullano, así como de la fábrica de armas».

Desde ese punto, hasta la Cruz Roja, el diseño incorpora pasos de peatones y el desdoble de los viales en dos calzadas separadas «optimiza la seguridad de peatones y ciclistas, al atravesar éstos vías de sentido único a cada vez».

Con el proyecto en sus manos, el concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, respondió ayer a las críticas de la oposición acerca del 'recorte' sufrido por el diseño para cumplir con las exigencias de los servicios municipales. «No han tardado en salir a retratarse, una vez más, los enemigos del Bulevar de Santullano», indicó el edil para cargar contra Partido Popular y Ciudadanos que, afirmó, «se esfuerzan en soltar el mayor disparate posible sobre un proyecto que no es de ningún partido, es de Oviedo».

«Primero el proyecto no les gustaba porque era caro, ahora no les gusta porque es barato», espetó Del Páramo al indicar que «primero tenían prisa y nos acusaban de que no llegaríamos a tiempo con las obras, ahora cuando está todo en orden para comenzar la licitación, nos piden calma». «¿Qué será lo siguiente, pedir que se encargue un nuevo diseño del Bulevar a Calatrava?», inquirió, o «¿plantear un túnel bajo la iglesia que comunique con el 'tunelón' que quieren excavar en el Naranco?».

Del Páramo contestó así a los temores de la oposición de que el proyecto, reducido, incumpla el ámbito de actuación contenido en los pliegos. «El PP y Ciudadanos ponen cara a la peor acepción de la política. Y a cara descubierta, sin conocer el proyecto llegan a afirmar que incumple», les reprochó. «El proyecto llega desde la rotonda de la Cruz Roja hasta el Rubín y entrada de Oviedo por la A-66, línea marcada en los pliegos o como le quieran llamar. Hacen el ridículo», sentenció antes de solicitar a los críticos que «escuchen» el «clamor» de vecinos, Cámara de Comercio, a la patronal de la construcción, al movimiento ecologista o a los sindicatos. «No pueden negar esta oportunidad a Oviedo», indicó.

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