La glorieta de la Cruz Roja y la plaza de Castilla, los dos puntos con más accidentes de Oviedo

Por la glorieta de la Cruz Roja circulan 32.000 vehículos diarios. / PIÑA
Por la glorieta de la Cruz Roja circulan 32.000 vehículos diarios. / PIÑA

La cifra de accidentes en la ciudad continúa la línea descendiente de los últimos años para situarse en 1.627 y 123 atropellos

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

El reciente fallecimiento de un motorista en Santa Marina de Piedramuelle, a la altura del cruce con la Carretona de San Claudio, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate acerca de la seguridad vial en el concejo y, en concreto en la N-634 donde el año pasado también perdieron la vida otros dos motociclistas. Por la peculiaridad de la vía, una carretera nacional que atraviesa una zona rural del municipio hasta Trubia, el Ayuntamiento y el Principado no tienen competencias directas sobre la infraestructuras y los vecinos han solicitado apoyo a ambas administraciones para que intercedan ante la Dirección General de Tráfico y el ministerio de Fomento. Sobre otras vías y los accidentes que se producen en el casco urbano sí tienen mando.

Con los datos de la memoria de la Policía Local de 2017, los últimos disponibles, durante el pasado ejercicio se produjeron en la ciudad 1.627 accidentes. De ellos, 123 fueron atropellos y, de las diversas tipologías (alcances, caídas, embestidas, salidas de vía...) el mayor número fueron choques entre vehículos para alcanzar los 456 incidentes. El saldo de heridos fue de 553 leves, 21 graves y un fallecido.

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El punto de Oviedo donde más accidentes se producen es la glorieta de la Cruz Roja (51), seguido de plaza de Castilla (44). Entre Cerdeño y el tramo de la N-634 hasta Colloto, sumados, la cifra se eleva hasta 50. General Elorza (29), Tenderina (26), Avenida de Santander y Pepe Cosmen (18 en cada una) y avenida de El Cristo y glorieta de Fozaneldi (17, respectivamente) son el resto de puntos conflictivos para la seguridad vial en la ciudad.

Corresponden, ambas glorietas, con lógica, a dos de los dos puntos de mayor afluencia de vehículos diarios, 30.000 en la entrada norte y más de 23.000 en la sur. En el caso de la las calles que conforman la ronda interior y la intersección de esta con Ciudad Naranco y Luis Oliver, que forman parte del debate acerca de la movilidad del concejo y las reordenaciones popuestas tanto con el Bulevar de Santullano, la ampliación del cajón del puente de Nicolás Soria y el acceso a la AS-II desde el Naranco la lógica es la misma. A mayor afluencia de vehículos, mayor siniestralidad, pese a todo desde la concejalía de Seguridad Ciudadana se rehúye del calificativo de punto negro mientras los accidentes decrecen.

Pero la percepción de seguridad no se entiende igual en los barrios de nueva creación que en el centro. En Las Campas, La Florida o La Manjoya, los vecinos reclaman medidas ante los excesos de algunos conductores, y han llegado a hablar de carreras ilegales nocturnas para reclamar badenes o infraestructuras disuasorias.

Desde Seguridad Ciudadana se indica que las actuaciones ante las quejas por exceso de velocidad se atienden con la puesta en funcionamiento del radar móvil en las zonas conflictivas pero que, en útlima instancia, no ha habido en los últimos meses un incremento de expedientes por exceso de velocidad en las zonas referidas.

Tomando en perspectiva los datos de hace una década cuando en 2007 y 2008 cuando se produjeron cinco y siete decesos por atropello, las cifras han bajado considerablemente en cuanto a la siniestralidad. Hace una década los heridos también superaban los 600 al año por los 500 de los últimos años.

Existen varios factores. Desde aquel bienio negro, el Ayuntamiento tomó medidas como la mejora de la iluminación -noviembre presenta en la serie histórica los mayores registros de accidentes coincidiendo con el mes de mayores precipitaciones y menor visibilidad- barreras antiatropello en prácticamente todas las intersecciones conflictivas, badenes y reductores de velocidad allá donde técnicamente son posibles y, en último término, actuaciones informativas y sancionadoras con los peatones que cruzan incorrectamente las calles.

En el caso de los atropellos, General Elorza se lleva la palma con 4, Fuertes Acevedo le sigue con 3 igual que Pepe Cosmen. Saltando a 2018 de los números que presenta la Policía Local en 2017, a punto de cerrar el ejercicio, este año se contabiliza también un fallecido en Ciudad Naranco por esta circunstacia.

Comparados los datos anteriores con los de la ciudad ejemplo en movilidad y en seguridad vial, Vitoria, una urbe de similar población a la de Oviedo, 240.000 por 220.000 habitantes, la capital del Principado no sale mal parada. En 2017, en Vitoria se produjeron 152 atropellos y 990 colisiones. Con una salvedad, el ayuntamiento alavés incluye la bicicleta en un apartado separado, dada su elevada implantación en la capital foral con un grado de siniestraliad del 5%. En Oviedo, sin embargo, con menos del 2% de ciclistas -según el estudio de Plan de Movilidad Sostenible- el informe de la Policía no desglosa un apartado para ciclos.

En el presente ejercicio, para mantener las aceptables cifras de sinisetralidad y en visos de mejorarlas, el Ayuntamiento impulsó la colocación de aparcamientos de motocicletas junto a pasos de peatones para mejorar la visibilidad de los peatones y de los conductores frente a la ocupación de ese espacio por parte de vehículos de cuatro ruedas.

Desde la concejalía, se apunta, sin embargo, a un problema aparejado a la irrupción de la trama Enredadera en el Consistorio. Las mejoras en seguridad vial a implantar este año tenían que ver con la renovación de semáforos y mejora de las ópticas tradicionales por otras de LED. Con el contrato de la concesionaria del mantenimiento de los semáforos bajo excrutinio, Ricardo Fernández, concejal responnsable, decidió paralizar las actuaciones.

Entre las últimas mejoras incorporadas se reordenó la carga y descarga en la calle Ruiz de la Peña, se ha incorporado un semáforo en Marcelino Suárez a petición de la ONCE y recientemente se han colocado barreras antiatropello en El Cristo.

Zona Rural

A todo lo anterior se suman los datos de los destacamentos de Trubia y Olloniego. La Policía Local contabilizó 17 accidentes en 2017, cinco de ellos con heridos. El más lamentado, el atropello de dos niñas en la AS-228, frente al instituto de Trubia.

La As-228 a su paso por la localidad cañonera espera una remodelación, al menos, de los tráficos de camiones pesados que acceden por ella hasta Química del Nalón. El año próximo verá la luz el proyecto de construcción de la variante.