Un cumpleaños en verde

La Guardia Civil conmemora su 175 aniversario y abre a EL COMERCIO las puertas de la Comandancia de Oviedo, que centrará las celebraciones

La Guardia Civil conmemora su 175 aniversario y abre a EL COMERCIO las puertas de la Comandancia de Oviedo, que centrará las celebraciones
Miembros de los Grupos de Rescate en Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil de Cangas de Onís realizan ejercicios en las montañas asturianas. / NEL ACEBAL
ALBERTO ARCE

La Benemérita está de enhorabuena. La ciudad de Oviedo y toda la región se van a volcar para celebrar el 175 aniversario de la creación de la Guardia Civil. Casi dos siglos de existencia que se harán notar con fuerza en el acto castrense organizado para mañana, lunes 13 de mayo, en el cuartel de Rubín, en conmemoración de la reforma del cuerpo de 1844 llevada a cabo por Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II duque de Ahumada, su primer director general. La capital del Principado acogerá de este modo la celebración de un gran reconocimiento institucional y se convertirá en la sede central de operaciones, que entre desfiles, juras y entrega de condecoraciones, gozará de una amplia representación de autoridades policiales y políticas. Se palpa la emoción entre los agentes.

Sin embargo, el júbilo de festejar a la manera militar la vigencia del cuerpo de policía más antiguo de España no afecta al desempeño de las labores cotidianas en la Comandancia de Oviedo, en la que conviven a diario la atención directa al ciudadano, el mantenimiento del orden público en su área de demarcación territorial (la mitad del territorio asturiano), el desarrollo de las investigaciones en curso y la formación constante de los efectivos de las 17 unidades que la conforman, y que hacen que en ningún momento se frene el trabajo policial en la XIV zona de la Guardia Civil del Principado de Asturias.

1. Los agentes de tráfico, formando en Oviedojunto a sus motos. | 2. Un agente, en el almacén de armas requisadas. | 3. Tres agentes de la Guardia Civil, en la galería de tiro de la Comandancia, asistiendo al programa PATIO de formación anual para reciclar conocimientos. / ÁLEX PIÑA

El teniente coronel jefe de la Comandancia, Luis Germán Avilés Cabrera, ha abierto las puertas del cuartel para EL COMERCIO y ha desentrañado algunos de los secretos mejor guardados del lugar. ¿A dónde van a parar las armas requisadas? ¿Cómo se forman los agentes en materia antiterrorista? ¿Cuánto tiempo dedican los efectivos a las prácticas de tiro al blanco? Fueron algunas de las cuestiones resueltas. «Tenemos una de las tasas de criminalidad más bajas de todo el país. La zona está bien protegida y eso nos permite dedicarnos a imprimir una mayor calidad a nuestras investigaciones», afirma desde su despacho y en declaraciones a este diario el máximo responsable del cuartel. «Nuestras principales dianas están fijadas en el tráfico de estupefacciones y en los delitos contra el patrimonio. La heroína ha vuelto a Asturias, pero las cantidades se miden en kilos, no en toneladas», relata.

En las instalaciones de Rubín, a pocos metros de la puerta de acceso principal, se deja leer una inscripción que reza 'La Guardia Civil muere, pero no se rinde'. Una máxima corroborada por Avilés Cabrera, que pone sobre la mesa la necesidad de tener una verdadera «vocación de servicio a la ciudadanía» para formar parte del cuerpo. «La vida militar es dura, pero es nuestro modo de vida, un servicio público de primera línea». En Rubín, lo cotidiano pasa por recibir cientos de llamadas de todo tipo, atendidas desde la central de COS-COTA y también por gestionar todas las operaciones de tráfico realizadas en la demarcación.

Entre los espacios a los que ha tenido acceso este diario, destaca el depósito de armas requisadas. Una habitación en el entresuelo del cuartel en la que reposan entre viejas estanterías de madera unas 1.800 armas de todo tipo que esperan a ser destruidas o puestas de nuevo en circulación, y entre las que se pueden encontrar desde revólveres, escopetas y rifles hasta antiguos arcabuces. Armas a buen recaudo y ahora inofensivas que no humean como sí lo hacen las que empuñan los agentes en la galería de tiro. Un espacio al que todos los efectivos tienen que acudir al menos dos veces al semestre a reciclar conocimientos y continuar con la formación.

Alerta antiterrorista

Por eso, y dado que España continúa en alerta antiterrorista de nivel 4, la Guardia Civil, que suele ser la primera en llegar al lugar de los hechos cuando ocurre una catástrofe de este tipo, se prepara continuamente ante lo que pudiera ocurrir. Así, gracias al programa de Neutralización Inmediata de Atentado Súbito (NIAS) la Benemérita experimenta de forma virtual todas las posibles vicisitudes que pudiera traer consigo un ataque bomba o de otro tipo. «Tenemos que estar listos».