Un hombre se corta el cuello con una botella en un bar de General Elorza en Oviedo

Agentes de la Policía Nacional y una ambulancia, en el lugar del suceso. / MARIO ROJAS
Agentes de la Policía Nacional y una ambulancia, en el lugar del suceso. / MARIO ROJAS

El herido, de 40 años de edad, sufre una «grave adicción al cannabis» y trató de degollarse al estar «sufriendo el síndrome de abstinencia»

ALBERTO ARCE OVIEDO.

Todo ocurrió en cuestión de segundos. Eran las 19.10 horas y ninguno de los clientes habituales de la cafetería La Galerna, en pleno centro de la calle General Elorza, se imaginaban lo que estaba a punto de ocurrir. Un hombre, de 40 años, se cortó el cuello delante de todos ellos. Lo hizo en la puerta de acceso de la cafetería, justo al lado de uno de los pasos de peatones más transistados de la calle, tras coger una de las botellas de cerveza del expositor de la barra interior y romperla en el escalón principal.

El propietario de La Galerna, al ver lo sucedido, cerró la puerta principal del bar para «que el hombre no pudiese volver a entrar y hacer algo peor», y dio aviso inmediatamente a la Policía Nacional, que llegó rápidamente al lugar de los hechos.

Mientras tanto, y entre el asombro y la «incredulidad de los clientes», en el exterior, el hombre dejaba tras de sí «un enorme charco de sangre» en el suelo. Trataba, además, de taponar la herida con sus propias manos. En ningún momento llegó a desmayarse.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron una dotación de agentes del Cuerpo Nacional de Policía y una ambulancia. Los facultativos atendieron 'in situ' al herido, al que tuvieron que aplicar un torniquete sobre la superficie del corte y, pasados quince minutos, lo trasladaron de urgencia y con pronóstico grave al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde aún permanece ingresado dada la «gran cantidad de sangre» que ha perdido.

«Muy alterado»

Según los testimonios a los que ha tenido acceso este diario, el hombre, con «una grave adicción al cannabis», trató de degollarse al estar sufriendo el «síndrome de abstinencia». Al llegar al hospital estaba «muy alterado», explicaron las mismas fuentes. No necesitó la ayuda mecánica de un respirador automático.

La conmmoción se adueñó de La Galerna. Nada parecía indicar que el hombre, de «apariencia normal», según el dueño del establecimiento, «pudiera llegar a hacer una cosa semejante. Ni siquiera era un cliente de la cafetería, él entró, cogió la botella de cerveza y se cortó el cuello». «Todo ocurrió muy rápido, apenas me dio tiempo a creérmelo mientras sucedía», sentenció.

Al final, después de que la ambulancia trasladase al herido, varios operarios del servicio municipal de limpieza limpiaron la sangre de la entrada del local y de la calle. Poco después, General Elorza volvió a la normalidad.