«Un hombre machista es que el teme que su mujer brille y estalle su talento»

La escritora Paloma Sánchez-Garnica./M. ROJAS
La escritora Paloma Sánchez-Garnica. / M. ROJAS

«'La sospecha de Sofía' está teniendo un éxito sorprendente; ha apasionado y conmovido a mis lectores de siempre y a los nuevos»

ROSALÍA AGUDÍNOVIEDO.

La escritora Paloma Sánchez-Garnica (Madrid, 1962) atiende a EL COMERCIO por teléfono minutos antes de que sus nietos lleguen a casa. El más pequeño cumplió dos años ayer, día de San Isidro, y la familia se reunió para celebrar ambos eventos. La autora, que durante años ejerció como abogada y en 2003 dio un gira a su vida al dedicarse a la escritura, presentará hoy su último libro, 'La sospecha de Sofía', en LibrOviedo. La cita será a las 20 horas en la plaza de Trascorrales.

-Es la segunda vez que visita Oviedo en dos años. ¿Cómo recuerda esa primera visita?

-Tengo muy buenos recuerdos por el trato y la acogida que me dieron en el Salón de Té del Teatro Campoamor, pero ese mismo día competí con Rosa Montero. Ella presentaba su libro y se llevó a casi todo el público. No hay quien pueda con ella (ríe).

-Viene a presentar su séptima novela que en tres meses suma ya tres ediciones. Está siendo un éxito.

-La acogida que está teniendo es sorprendente. Ha apasionado y conmovido a mis lectores de siempre y también ha llamado la atención a nuevos.

-Narra la historia de Sofía y está ambientada en el Berlín del muro. ¿Cuál fue su germen?

-Antes de empezar con ella hice varios arranques pero terminaba borrándolos. La idea surgió cuando estaba leyendo un libro de Javier Marías y tenía claro que quería ambientarla en la época comprendida entre los años 60 y los 90.

-Y abandonó su querido Madrid.

-Quería salir de él y Berlín me llamó la atención. La fase de documentación la hice a través de la lectura de distintos libros, vi películas como 'La vida de los otros' y también tengo una experiencia personal.

-Cuente.

-Yo estuve en la ciudad cuarenta días antes de la caída del muro y fui a ambos lados. Recuerdo que uno era multicolor y el otro monocolor.

-Sofía es una personaje que quiere avanzar pero el machismo se lo impide.

-Ella es una mujer con talento pero anulada como persona. Su padre es humanista y liberal pero su madre es de las que dicen que cuando una se casa tiene que atender a su marido y a sus hijos. En un principio la protagonista es cobarde...

-¿Usted vivió esta situación?

-Para nada. Mi marido ha sabido sacar lo mejor de mí y engrandecer mis talentos. Pero mí un hombre machista es el que teme que su mujer brille y estalle su talento.

-También cuenta la historia de Carmen, una de las amigas de Sofía, que eligió quedarse soltera.

-Las mujeres hemos avanzado mucho y hoy en día no es lo mismo decidir no casarse que antes. Los perjuicios pesan mucho y todo lo que hemos evolucionado lo tenemos que proteger con uñas y dientes.

-¿Están en peligro los derechos de las mujeres?

-No, pero hay que protegerlos. En la RDA existía la igualdad entre los hombres y las mujeres pero ellas no tenían libertad. Yo siempre digo que lo segundo es prioritario porque para qué vale la igualdad si no puedo decir lo que pienso.

-¿En algún momento se ha arrepentido de inmiscuirse en el mundo de las letras?

-No y soy feliz.

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