Dos inversores pujan por La Gruta con ofertas que no superan el millón de euros

Una vista de La Gruta, en el alto de Buenavista, cerrada el pasado 24 de diciembre. / MARIO ROJAS
Una vista de La Gruta, en el alto de Buenavista, cerrada el pasado 24 de diciembre. / MARIO ROJAS

La administración concursal confía en que la subasta se resuelva hoy, pero el banco podrá denegar propuestas «insuficientes»

ALBERTO ARCEOVIEDO.

Los jugadores no han destapado sus cartas, se están tentando, pero las cifras aún distan de las previsiones iniciales y el reloj corre. Faltan pocas horas para que se cierre la subasta del icónico hotel La Gruta, en licitación pública 'online' a través de una consultora francesa de servicios inmobiliarios (BNP Paribas Real Estate) desde el pasado 28 de mayo, y han aparecido dos interesados. Dos inversores que pelean desde el viernes por lo que en otra época fue considerado un imperio. Sus pujas, sin embargo, no superaron el millón de euros al cierre de esta edición (510.000 euros y 1.002.000, respectivamente). El último propietario de La Gruta, Amado Alonso Hevia, adquirió el complejo del alto de Buenavista por 9 millones de euros. Una cantidad muy diferente.

En ese sentido, y según fuentes de la sociedad encargada del concurso de acreedores de la empresa, Alonso-Vega, Silvan y Tejerina Administradores Concursales SLP, «aún cabe esperar un mayor movimiento en las últimas horas». «Los inversores suelen esperar al último momento para ver a quiénes se pueden estar enfrentando y cómo lanzar las ofertas de contraataque. Es lo normal», argumentaron desde el despacho de abogados.

A las tres de esta tarde, por tanto, culminará esta primera fase del proceso. En la segunda solo participarán los dos licitadores que hayan presentado las ofertas más altas. No obstante, según las mismas fuentes, «el banco se guarda el derecho de denegar las propuestas que considere insuficientes».

Aún se desconocen los usos que los nuevos inversores pretenden para los dos edificios que componen el complejo. Hace varios meses, un interesado había planteado la posibilidad de construir una residencia estudiantil.

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El hotel La Gruta cerró sus puertas el pasado 24 de diciembre después de que la sociedad propietaria del negocio pidiese la liquidación voluntaria de actividad al no poder hacer frente a una deuda de 12,4 millones de euros repartida entre un total de trece acreedores diferentes. El mayoritario, el Santander.

Una vez termine el proceso y haya un ganador, la sociedad encabezada por Amado Alonso Hevia, propietario también de La Venta del Jamón, cerrará un capítulo que arrancó en 2009 con una hipoteca con el Banco Popular y la idea de continuar con uno de los hoteles con más solera del municipio. Diez años en los que el negocio no solo cambió de nombre (recientemente fue apodado 'New Hotel'), sino que pasó de tener una buena solvencia a económica a sufrir los estragos de una crisis que redujo la facturación anual del local hasta los 300.000 euros.

Una inversión que fue golosa en su día para los empresarios. Tanto así, que en una de las operaciones de compra del hotel se llegaron a pagar casi 20 millones de euros por el inmueble y sus activos. Detrás de esta operación estaba el empresario José Argimino Antón, dueño también del complejo hotelero Don Miguel de Tineo, que abandonó su participación en el año 2006.

La Gruta ha marcado un antes y un después. En el recuerdo, sus doce salones con capacidad para más de un millar de personas repletos de comensales y sus 105 habitaciones con categoría de cuatro estrellas atendidas por una plantilla que llegó a sumar noventa trabajadores en los mejores años. También en su historia, el complejo sumó galardones como la Placa al Mérito Turístico de Plata o el premio Principado de Asturias de Hostelería, entre otros. Ahora comienza un nuevo capítulo.

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