Una investigación arqueológica sobre la sala capitular de la Catedral de Oviedo reescribe su historia
El arqueólogo Iván Muñiz López realiza un estudio que supone una «relectura y un redescubrimiento» de la Sancta Ovetensis
Rafael Francés
Oviedo
Miércoles, 12 de noviembre 2025, 20:38
«Es una relectura y un redescubrimiento de la sala capitular de la Catedral». Con estas palabras ha definido el historiador y arqueólogo Iván ... Muñiz López a EL COMERCIO un pequeño esbozo de la investigación arqueológica que ha realizado sobre la sala capitular de la Catedral y que supondrá «un cambio sobre la forma» de concebir el edificio y un impulso tanto para la Catedral como para Oviedo y Asturias.
La cita con la historia tendrá lugar este jueves, a las 13.30 horas, en la propia localización con la presencia del arqueólogo, de la directora del Museo de la Iglesia, Otilia Requejo Pagés, y del Canónigo Archivero de la Catedral, Juan José Tuñón Escalada.
El estilo gótico, del que es representativa en su etapa flamígera la Catedral, llega a Asturias con la construcción de la sala capitular. Se cree que por iniciativa del obispo Fernando Álvarez (1293-1295), hombre culto y viajado que habría conocido el nuevo modo de construir en Francia. Tiene una planta cuadrangular y se cubre con una bóveda de ocho paños apoyada sobre trompas. Construida en gótico clásico, se ha puesto en relación con el llamado 'estilo Plantagenet'.
La construcción se inició en el año 1293, se supone que adosada al claustro románico, en un lugar que estaba destinado a enterramientos, según la información que suministra la página web de la Catedral.
En el siglo XVII se abrió una puerta en uno de sus muros para comunicar con la estancia del archivo, de manera que el canónigo archivero, en la actualidad Juan José Tuñón Escalada, accediera directamente al archivo con la documentación emanada de la reunión, del mismo modo que si se requería la consulta de algún documento se pudiera acceder fácilmente a él.
Mejoras en el XVIII
En el siglo XVIII se quiso mejorar este espacio haciéndolo más suntuoso, «para ello se abrieron los grandes vanos que actualmente lo iluminan y se le añadió un vestíbulo en uno de los laterales que hoy da servicio al archivo capitular».
Al escultor ovetense José Bernardo de la Meana (1715-1790) se le encargó la puerta de ese vestíbulo, abierto al claustro, y que hoy custodia las laudas sepulcrales recuperadas en las excavaciones arqueológicas, así como los restos de la reja del coro. El taller de José Bernardo de la Meana también se encargó de tallar los bancos para la sala capitular, hoy dispersos por varias estancias de la Catedral.
Frente a la sillería, y adosado al muro del claustro, se conserva el relieve de la Transfixión o del Llanto sobre Cristo muerto, obra flamenca que formaba parte del sepulcro del arquitecto Juan de Candamo.
«El Arca Santa es un símbolo en el que se ha reflejado la comunidad»
Al hilo de las cuestiones de historia y arte religioso, se celebró este miércoles la segunda jornada del ciclo de conferencias 'La apertura del Arca Santa de Oviedo' con la charla titulada 'El tesoro revelado: Memoria escrita de apertura del Arca Santa', ofrecida por el doctor en Historia y director del laboratorio de Documentación Histórica de la Universidad, Miguel Calleja Puerta.
Calleja afirmó que el Arca Santa «es una realidad importante y compleja, el símbolo en el que se ha reflejado una comunidad religiosa y social. Es un objeto de culto y peregrinación desde hace casi 1.000 años aunque sólo en los 100 se ha estudiado.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión