A juicio por regentar un piso de prostitución y controlar a las chicas con videocámaras

A juicio por regentar un piso de prostitución y controlar a las chicas con videocámaras

La acusada, para la que Fiscalía solicita tres años de prisión, obligaba a las cinco mujeres a trabajar veinticuatro horas diarias en condiciones abusivas

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Sometidas a un férreo control, vigiladas por cámaras de seguridad, obligadas a ejercer la prostitución veintidós horas diarias y a entregar la mitad de las ganancias para costear los servicios del domicilio donde malvivían. Así encontró la Policía Nacional a cinco jóvenes en un piso de la calle General Elorza destinado al ejercicio de la prostitución. La vivienda estaba regentada por una mujer que se enfrenta hoy a un juicio, a partir de las diez y media de la mañana, en el Juzgado de lo Penal número 3. La Fiscalía del Principado de Asturias pide para ella una pena de tres años de prisión por un delito de prostitución.

El escrito del Ministerio Fiscal recoge que los hechos que se juzgan hoy sucedieron entre finales de 2016 y febrero de 2017. Meses en los que la acusada utilizó la vivienda para «explotar sexualmente» a las cinco mujeres, dos de ellas se encontraban en situación irregular en España. De ello se sirvi, según Fiscalía, para ejercer un estricto control. Los hechos se destaparon el 24 de febrero de 2017, tras el registro que realizó la Policía Judicial en el domicilio de la procesada.

Las investigaciones llevadas a cabo determinaron que la procesada era la encargada del piso y que bajo su mando se encontraban las cinco mujeres a las que obligó a ejercer la prostitución y de las que «se lucró económicamente».

Anuncios en internet

La procesada «sometió a unas condiciones abusivas» a las cinco mujeres que estaban obligadas a trabajar veinticuatro horas al día con solo «dos horas de descanso» además de «entregar el 50% del coste de los servicios para la casa». Según argumentó la Fiscalía en su escrito de acusación, era la procesada quien fijaba los precios por servicio e insertaba la publicidad en las páginas de internet. Controlaba el acceso y afluencia de clientes a través de un sistema de videovigilancia que también aprovechaba para cerciorarse de que las prostitutas cumplieran con su horario.

La acusada se valió «especialmente» de las dos jóvenes que se encontraban en situación irregular en España. A ellas les imponía condiciones laborales más abusivas ya que no tenían opción de acceder a otro mercado laboral, recoge la Fiscalía.

Por todo ello, a demás de la pena de tres años de cárcel, la procesada deberá hacer frente al pago de 5.040 euros de multa.