A juicio por robar a un taxista en Oviedo bajo la amenaza de «pegarle un tiro»

A juicio por robar a un taxista en Oviedo bajo la amenaza de «pegarle un tiro»

El acusado se enfrenta a 26 años de cárcel por extorsionar a conductores de varios taxis, uno de ellos en Asturias

EUROPA PRESS

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita un total de 26 años y medio de cárcel para un acusado de detener ilegalmente a varios taxistas y robarles la recaudación a punta de pistola, llegando a obligar a uno de ellos a introducirse en el maletero. La vista oral está señalada para el 28 de marzo de 2019, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo, a las 10:30 horas.

Los hechos ocurrieron el 26 de marzo de 2017, cuando el acusado nacido en Rumanía en 1990, se dirigió a un taxi que se hallaba estacionado en la parada de taxis de la calle Alonso Quintanilla, de Oviedo, y contrató sus servicios para que le trasladase al Aeropuerto de Asturias. Durante el trayecto por la autopista A-66, a unos cuatro kilómetros del destino, el acusado apoyó en la cabeza del taxista una pistola, cuyas características no constan, y le ordenó dirigirse a algún pueblo que apenas tuviera habitantes.

La víctima tomó la salida a Lamuño, llegando a la localidad de Soto de Luiña, donde, siguiendo las instrucciones del acusado, detuvo el taxi en un lugar apartado y se tuvo que introducir en el maletero.Acto seguido, el acusado cambió de opinión y le conminó a volver a ponerse al volante del turismo y dirigirse a Avilés, donde, en la rotonda de San Agustín, le exigió la entrega de todo el dinero que llevase, obteniendo así del taxista la cantidad de 370 euros.

Finalmente, el acusado ordenó al conductor que detuviese la marcha en la calle Fernández Balsera, abandonando apresuradamente el lugar, no sin antes indicarle que no le mirase pues, en caso contrario «le pegaría un tiro». El dinero sustraído no ha sido recuperado.

Días después, sobre las 20:50 horas del día 29 de marzo de 2017, en Santiago de Compostela, el acusado se dirigió a la parada de taxis de Porta Faxeira, y contactó con otro taxista para que le llevase a la estación de autobuses de la ciudad.

Alcanzado el destino, el acusado colocó una pistola, cuyas características no constan, en el costado del del conductor y le ordenó que le trasladase a la localidad de Carballo. Sin embargo, y a pesar de los requerimientos del acusado, el hombre se quedó paralizado, sin reaccionar, por lo que el acusado abandonó el taxi apresuradamente y sin apropiarse de efecto alguno. Este taxista declinó formular denuncia por estos hechos.

Siempre según el escrito de Fiscalía, sobre las 22:10 horas del día 31 de marzo de 2017, el acusado encaminó sus pasos a la parada de taxis sita en la Plaza Roja, de Santiago de Compostela, donde sehallaba estacionado, a la espera de clientes, otro taxista al que pidió que le trasladase a la localidad de O Carballiño.

Iniciada la marcha, el acusado colocó una pistola, cuyas características no constan, en la zona del cuello y le dijo quesiguiera conduciendo. Tras dejar atrás O Carballiño, el acusado obligó al hombre a parar en un lugar apartado y le requirió la entrega de dos teléfonos móviles, una tablet y 125 euros en efectivo.

Acto seguido, el acusado le ordenó dirigirse de nuevo a lalocalidad de O Carballiño, donde abandonó el turismo, tras dirigirse al taxista y decirle: «No se lo comente a nadie por su bien, si no, esta pistola la va a probar usted». Los teléfonos móviles y la Tablet fueron recuperados y entregados en depósito a su titular.

Ya el 2 de abril, sobre las 22:00 horas en la parada de taxis de la estación de autobuses de Lugo, el acusado contactó con un taxista que tenía allí su taxi estacionado, para que le llevase a la localidad de Villalba. Iniciado el trayecto por la A- 6, en el momento de tomar el desvío correspondiente para alcanzar el destino, el acusado ordenó al cvonductor que continuase la marcha en dirección a La Coruña, al tiempo que le decía que le estaba apuntando con una pistola y le exigió la entrega de la recaudación, que ascendía a 70 euros. Posteriormente, el acusado apoyó en la zona derecha del cuellode taxista una pistola, cuyas características no constan, y le ordenó que tomase la salida dirección Guitiriz. En un momento de la marcha, sobre las 22:35 horas, la víctima frenó en una estación de servicio para pedir ayuda, momento en el que el acusado salió del vehículo corriendo.